Mostrando entradas con la etiqueta Politica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Politica. Mostrar todas las entradas

14 diciembre 2010

LA MAFIA Y SUS FORMAS


Los mafiosos son criminales unidos y organizados que tuvieron origen en la Italia de Mussolini, hoy es un termino utilizado para denominar a todas organizaciones de cualquier tipo, con las características comunes de protección mutua, mediante un código de honor que les mantiene unido mediante una autoprotección del grupo, de forma que están dominados por una ley de tolerancia y de silencio. Sus miembros se denominaban a sí mismos mafiosos, para ellos significa: hombres de honor. Fueron individuos tales como: Al Capone, Lucki Luciano, Joseph Bonanno, se llego a decir que Silvio Berlusconi perteneció a la mafia mediante Forza Italia. La hipótesis más usual es que mafia procede del vocablo árabe mahya, ‘bravuconería, jactancia, chulería’. En refuerzo a esta teoría hay que recordar que los árabes ocuparon Sicilia entre los años 965 y 1060.

En tiempos pasados, eran medios de los sistemas feudales que explotaban a miles de campesinos, más tarde una minoría privilegiada unida a los ricos terratenientes aliados de las autoridades políticas se apoyaban en este grupo, para mantener sometidos a los agricultores. Hoy explotación del débil forma parte de su ideología.

Los vínculos son esenciales para mantener la seguridad, le llaman lazos de sangre lo que les sostiene unidos. Esta extendida en Italia, Estados Unidos, Cuba, Sudamérica, y se sospecha la infiltración en otros países. Otras formas como la Camorra, Cosa Nostra, y también dentro de esta clasificación podremos incluir algunas asociaciones políticas europeas con ideologías dictatoriales, aquellos que unidos y en beneficio del partido o propio, se confabulan para en su situación de realizadores de contratos públicos, o de recalificación de terrenos, exigiendo a los beneficiados con concesiones o recalificaciones, un porcentaje en evidente expolio a las instituciones y a los ciudadanos, a veces poniendo un grupo intermedio. Pudiera ser que no hubiera un solo grupo mafioso, sino varios.

La clasificación de los responsables mafiosos es:

La familia, el padrino, el administrador, los manos derechas o asesores, los responsable de las unidades, los hombres de honor. Poseen una relación de apoyos, donde todos necesitan del otro, para medrar o al menos mantenerse en el puesto. Son instituciones de tipo dictatorial, donde la inteligencia individual seria un obstáculo para obtener resultados colectivos, para que estas organizaciones sean efectivas, precisan de que los miembros obedezcan ciegamente y sin reflexionar, no deben pensar por si mismos, sino actuar como robots, les estorban los genios y no los admiten genios, solo medianías, se dice que un coeficiente intelectual hasta el 90, seria el limite para que funcionaran bien dentro de las estructuras de estos grupos.

Frases de mafiosos:

“En este país lo primero que hay que tener es dinero, cuando tienes dinero tienes poder. Y cuando tienes poder vienen las chicas”

“No quiero verme condicionado por mi entorno, quiero que mi entorno se vea condicionado por mi”

Tenemos parte de la justicia de nuestro lado.

“Si hay algo seguro en esta vida, si la historia nos ha enseñado algo, es que se puede destruir a cualquiera”.

“Hay tres maneras de hacer las cosas: bien, mal y como nosotros las hacemos.”

Todos los hombres de la organización tienen mi pleno apoyo.

Es una persona honrada, yo pongo la mano en el fuego.

En caso de descubrimiento de las actividades, el grupo apoyara al acusado, con abogados y utilizando las influencias (que en efecto resultan eficaces por las numerosa implicaciones en las instituciones).

La mafia social debe atacarse con la policía. dicesé que ahora hay otro tipo de mafiosos, como son los que se dedican al trafico de influencia, que consiste en utilizar para fines personales el puesto que se ocupa para favorecer a terceros a cambio de dinero (sobre todo en puestos politicos, del estado o de organismos y empresas), y que como es delito intentan ocultarlo.

La mafias políticas, son organizaciones son muy peligrosas, solo se puede atajar mezclando: policía, jueces, hacienda y rechazo ciudadano en las urnas.


FLORIÁN YUBERO

05 noviembre 2010

LAS CIRCUNSTANCIAS QUE FACILITARON LA REVOLUCIÓN FRANCESA, QUE CONDUJERON AL MUNDO A REDUCIR LA TIRANIA Y AMPLIAR LA LIBERTAD.



Francia salió de la guerra de los siete años, tan profundamente humillada como nadie lo hizo jamás, el tratado firmado en Pars en 1763, de pesada vergüenza por ser vencido, y que aseguraba a Gran Bretaña las posesiones coloniales francesas en Asia y en el Nuevo Mundo.

En este momento que Francia era despreciada como Estado, alcanzó como nación la cima de su gloria, jamás alcanzo sobre el mundo mayor ni más legitima influencia. En aquel “siglo del Espíritu”, el “mas grande” de todos los siglos por el movimiento de pensamiento libre, resonaron en Francia las voces más elocuentes, para clamar todo lo que podía engrandecer la inteligencia de los seres humanos, todo lo que contribuía a unirlos en una comprensión de la verdad.

Mucho más que el siglo del Renacimiento, y en proporciones mucho más considerables el siglo de la filosofía, tomo un carácter de amplio objetivo, ignorando las fronteras de las estrechas patrias, para extenderse no solo a Europa, sino a toda la Humanidad., con sus razas diversas por las lenguas y los colores, se dirigía a todos los hombres de buena voluntad, en la patria universal. El amor de todos los seres abrazados en el mismo ideal de justicia y de bondad se extiende hasta las estrellas. El bello carácter de la unidad de los mundos se manifiesta admirablemente en la obra de Montesquieu “el espíritu de las Leyes” que se cierne muy por encima de la Francia de Luis XV, para buscar en todos lo países y todos lo tiempos, en las relaciones del hombre con la Naturaleza, las causas de las diferencias políticas y sociales.

· Voltaire emprendió su “ensayo sobre las costumbres” con menos serenidad pero con más ardor, este libro está dirigido contra lo infame, hombres inventores de mentiras, ignorantes que pervertían embrutecían y pervertían las multitudes para oprimirlas con mayor seguridad.

· Buffon, el más majestuoso de los escritores del Siglo XVIII, con las “Épocas de la Naturaleza”, describió la evolución gradual de la materia.

· El incomparable Diderot, que en su candidez enorme de hombre horado, intenta realizar lo imposible asociando a todos los sabios, a todos los artesanos y a todos los pensadores en “la Enciclopedia”

· Juan Jacobo Rousseau, resplandeció como uno de los representantes del periodo de evolución que precedió a la Revolución Francesa. Su obra Discurso sobre los orígenes y fundamento de la desigualdad entre los hombres, que removió la sociedad entera, siendo el precursor de un nuevo orden de cosas.

· El mas lógico y atrevido entre los innovadores de la época fue Morelly, en 1755 que en su “Código de la Naturaleza” establecía una doctrina comunitaria.

La esperada Revolución Francesa, se hubiera cumplido de una manera más pronta y segura si los protagonistas, hubieran estado a la altura de nobleza de carácter, Frecuentemente se hallaban desunidos cada uno defendía sus convicciones personales. Ese mundo en ocasiones incoherente, no deja de presentar un conjunto prestigioso de por la vehemencia de la pasión y el brillo y la verdad de sus pensamientos.

Los soberanos estaban subyugados por la filosofía, pero su profesión de gobierno les obligaban a perseguir a librepensadores y rebeldes. Casi toda la aristocracia se hizo liberal, y sonería la aurora de una sociedad mejor, simulando en hipócrita naturalidad, que los amos se convirtieran en “bienhechores de sus súbditos”.

El pueblo candido ante esos .filósofos que se daban como misión estudiar el alma humana y presentir las intenciones secretas, se dejaban seducir por los “buenos príncipes” y esperaban que un brazo poderoso detuviera, la revolución cuyo rumor próximo se oía ya.

Los delegados de las naciones desgraciadas y los estados en formación se dirigían a estos filósofos famosos, para obtener una Constitución modelo. Así el mundo redujo la tiranía y caminó hacia la libertad .

10 octubre 2010

LA CONQUISTA DEL PAN , escrito reivindicativo de derechos humanos por Pierre Kropoykine

Los cinco años que pasé en Siberia fueron para mi muy instructivos respecto al carácter y la vida humanos. Me vi puesto en contacto con hombres de todas las condiciones, los mejores y los peores; aquellos que se encontraban en la cúspide de la sociedad y los que vegetaban en su mismo fondo; esto es, los vagabundos y los llamados criminales empedernidos. Tuve sobradas ocasiones para observar los hábitos y costumbres de los campesinos en su labor diaria, y aun más, para apreciar lo poco que la administración oficial podía hacer en su favor, aun cuando se hallara animada de las mejores intenciones. P. Kropotkin-

Priot Kropotkin nació en el seno de una familia rusa aritocratica, su padre disfrutaba de grandes extensiones de tierra en tres provincias, y disponía de 1200 siervos. Por orden del zar Nicilas I, a los doce años ingresó al Cuerpo de Pajes la academia militar en San Pesteburgo, que suministraba al imperio sus asesores y funcionarios de élite. Kropotkin detestaba la disciplina militar de la escuela, su formación académica fue intensiva, recibiendo una educación racionalista y liberal, con un fuerte énfasis en las ciencias.

Finalizada su preparación, sirvió en el Ejército ruso desde 1862 y durante cinco años, comisionado a una expedición a Siberia como parte de su servicio militar, fue ayudante de campo del general Kukel; vivió en Chitá, la capital regional. Una insurrección de prisioneros polacos en Siberia y su cruel represión por parte de las autoridades zaristas, causaron que Kropotkin y su hermano Alejandro decidieran abandonar el servicio militar

Las experiencias de su trabajo le pusieron en contacto con la miseria y la pobreza del campesinado ruso y finlandés, fueron la causa que impulsaron a Kropotkin a abandonar la actividad científica y dedicarse a la política. Partió de San Petersburgo a Zurich en febrero de 1872 para interiorizarse de la situación del movimiento obrero europeo, donde contactó con exiliados rusos que estaban fuertemente influenciados por las ideas de Bakunin, adoptando definitivamente el credo anarquista.

¿Pero qué derecho tenía yo a estos goces de un orden elevado, cuando todo lo que me rodeaba no era más que miseria y lucha por un triste bocado de pan, cuando por poco que fuese lo que yo gastase para vivir en aquel mundo de agradables emociones, había por necesidad de quitarlo de la boca misma de los que cultivaban el trigo y no tienen suficiente pan para sus hijos? De la boca de alguien ha de tomarse forzosamente, puesto que la agregada producción de la humanidad permanece aún tan limitada. P.Kropotkin.

De sus publicaciones "la conquista del pan" tuvo un gran exito de lectura, de gr

Pero sucedió que todo cuanto permite al hombre producir y acrecentar sus fuerzas productivas fue acaparado por algunos. El suelo, que precisamente saca su valor de las necesidades de una población que crece sin cesar, pertenece hoy a minorías que pueden impedir e impiden al pueblo el cultivarlo o le impiden el cultivarlo según las necesidades modernas

Las minas, que representan el trabajo de muchas generaciones y su valor no deriva sino de las necesidades de la industria y la densidad de la población, pertenecen también a unos pocos, y esos pocos limitan la extracción del carbón, o la prohíben en su totalidad si encuentran una colocación más ventajosa para sus capitales.

También la maquinaria es propiedad sólo de algunos, y aun cuando tal o cual máquina representa sin duda alguna los perfeccionamientos aportados por tres generaciones de trabajadores, no por eso deja de pertenecer a algunos patronos; y si los nietos del mismo inventor que construyó, cien años ha, la primera máquina de hacer encajes se presentasen hoy en una manufactura de Basilea o de Nottingham y reclamasen sus derechos, les gritarían: ¡Marchaos de aquí; esta máquina no es vuestra! Y si quisiesen tomar posesión de ella, les fusilarían.

Los ferrocarriles, que no serían más que inútil hierro viejo sin la densa población de Europa, sin su industria, su comercio y sus cambios, pertenecen a algunos accionistas, ignorantes quizá de dónde se encuentran los caminos que les dan rentas superiores a las de un rey de la Edad Media. Y si los hijos de los que murieron a millares cavando las trincheras y abriendo los túneles se reuniesen un día y fueran, andrajosos y hambrientos, a pedir pan a los accionistas, encontrarían las bayonetas y la metralla para dispersarlos y defender los derechos adquiridos.

En virtud de esta organización monstruosa, cuando el hijo del trabajador entra en la vida, no halla campo que cultivar, máquina que conducir ni mina que acometer con el zapapico, si no cede a un amo la mayor parte de lo que él produzca. Tiene que vender su fuerza para el trabajo por una ración mezquina e insegura. Su padre y su abuelo trabajaron en desecar aquel campo, en edificar aquella fábrica, en perfeccionarla. Si él obtiene permiso para dedicarse al cultivo de ese campo, es a condición de ceder la cuarta parte del producto a su amo, y otra cuarta al gobierno y a los intermediarios. Y ese impuesto que le sacan el Estado, el capitalista, el señor y el negociante, irá creciendo sin cesar. Si se dedica a la industria, se le permitirá que trabaje a condición de no recibir más que el tercio o la mitad del producto, siendo el resto para aquel a quien la ley reconoce como propietario de la máquina.

Clamamos contra el barón feudal que no permitía al cultivador tocar la tierra, a menos de entregarle el cuarto de la cosecha. Y el trabajador, con el nombre de libre contratación, acepta obligaciones feudales, porque no encontraría condiciones más aceptables en ninguna parte. Como todo es propiedad de algún amo, tiene que ceder o morirse de hambre.

De tal estado de cosas resulta que toda nuestra producción es un contrasentido. Al negocio no le conmueven las necesidades de la sociedad; su único objetivo es aumentar los beneficios del negociante. De aquí las continúas fluctuaciones de la industria, las crisis en estado crónico.

No pudiendo los obreros comprar con su salario las riquezas que producen, la industria busca mercados fuera, entre los acaparadores de las demás naciones Pero en todas partes encuentra competidores, puesto que la evolución de todas las naciones se realiza en el mismo sentido. Y tienen que estallar guerras por el derecho de ser dueños de los mercados. Guerras por las posesiones en Oriente, por el imperio de los mares, para imponer derechos aduaneros y dictar condiciones a sus vecinos, ¡guerras contra los que se sublevan! No cesa en Europa el ruido del cañón; generaciones enteras son asesinadas; los Estados europeos gastan en armamentos el tercio de sus presupuestos.

La educación también es privilegio de ínfimas minorías. ¿Puede hablarse de educación cuando el hijo del obrero se ve obligado a la edad de trece años a bajar a la mina o ayudar a su padre en las labores del campo?

Mientras que los radicales piden mayor extensión de las libertades políticas, muy pronto advierten que el hálito de la libertad produce con rapidez el levantamiento de los proletarios y entonces cambian de camisa, mudan de opinión y retornan a las leyes excepcionales y al gobierno del sable. Un vasto conjunto de tribunales, jueces, verdugos, polizontes y carceleros, es necesario para mantener los privilegios. Este sistema suspende el desarrollo de los sentimientos sociales. Cualquiera comprende que sin rectitud, sin respeto a sí mismo, sin simpatía y apoyos mutuos, la especie tiene que degenerar. Pero eso no les importa a las clases directoras, e inventan toda una ciencia absolutamente falsa para probar lo contrario.


Se han dicho cosas muy bonitas acerca de la necesidad de compartir lo que se posee con aquellos que no tienen nada. Pero cuando se le ocurre a cualquiera poner en práctica este principio, en seguida se le advierte que todos esos grandes sentimientos son buenos en los libros poéticos, pero no en la vida. Mentir es envilecerse, rebajarse, decimos nosotros, y toda la existencia civilizada Se trueca en una inmensa mentira. ¡Y nos habituamos, acostumbrando a nuestros hijos a practicar como hipócritas una moralidad de dos caras!

El simple hecho del acaparamiento extiende así sus consecuencias a la vida social. A menos de perecer, las sociedades humanas vence obligadas a volver a los principios fundamentales: siendo los medios de producción obra colectiva de la humanidad, vuelven al poder de la colectividad humana. La apropiación personal de ellos no es justa ni útil. Todo es de todos, puesto que todos lo necesitan, puesto que todos han trabajado en la medida de sus fuerzas, y es imposible determinar la parte que pudiera corresponder a cada uno en la actual producción de las riquezas.

¡Todo es de todos! He aquí la inmensa maquinaria que el XIX ha creado; he aquí millones de esclavos de hierro que llamamos máquinas que cepillan y sierran, tejen e hilan para nosotros, que descomponen y recomponen la primera materia y forjan las maravillas de nuestra época.

Nadie tiene derecho a apoderarse de una sola de esas máquinas y decir: Es mía; para usar de ella, me pagaréis un tributo por cada uno de vuestros productos. Como tampoco el señor de la Edad Media tenía derecho para decir al labrador: Esta colina, ese prado, son míos, y me pagaréis por cada gavilla de trigo que cojáis, por cada montón de heno que forméis.

Basta de esas fórmulas ambiguas, tales como el derecho al trabajo, o a cada uno el producto íntegro de su trabajo. Lo que nosotros proclamamos es el derecho al bienestar, el bienestar para todos.

P. Kropotkin: La conquista del pan.

04 octubre 2010

LOS INCAS, HIJOS DEL SOL. Su organización y gobierno.

Los incas eran un grupo familiar de origen quechua, que llegó a dominar un amplio imperio andino, Imperio Inca o Tahuantinsuyu (imperio de las cuatro partes del mundo). La palabra inca, pues, denomina, además del clan dominante, al imperio que formó, la magistratura imperial que lo encabezaba y la civilización que floreció en su seno. Según la tradición, los incas descendían de Manco Cápac, hijo del Sol, que se estableció en Cuzco, procedente del lago Titicaca, en el siglo XIII. En el momento de su mayor expansión, que tenía como centro Cuzco, “ombligo del mundo”, estaba dividido en cuatro partes: el Collasuyu, al Sur; era la más extensa. Abarcaba la zona del lago Titicaca y casi toda la actual Bolivia, el norte y centro de Chile, hasta el río Maule, y el noroeste de la Argentina. El Cuntisuyu, segunda parte del imperio, abarcaba las regiones situadas al oeste y sudoeste del Cuzco. El Chinchasuyu, donde los chinchas que habitaban parte de la región, ocupaba el territorio de Ecuador y el sur de Colombia. La última parte, el Antisuyu, se extendía hacia el Este, donde estaban las laderas orientales de la cordillera y el comienzo de las selvas amazónicas, baluarte de los chiriguanos de origen guaraní.

El jefe guerrero Topa Inca, era hijo predilecto del Gran Pachacuti, realizó la conquista del reino Chimú en 1643, al que hizo rendirse tras destruir los canales y acueductos que representaban la mayor fuente de riqueza de aquel reino supeditado a la agricultura. Con esta conquista terminaba una gran y dura campaña que tenia como objetivo la expansión del que seria el Imperio Inca, culminaba así el proceso de expansión hacia el Norte iniciado por el monarca Pachacuti “el reformador”.

El mundo andino, con excepción de unas pocas ciudades, estaba constituido por casas dispersas entre los campos y cultivos, mientras las aldeas eran construidas en lugares no cultivables como salientes rocosas, para aprovechar la escasa tierra disponible. Un territorio con diferentes tierras y climas, que comprendía una larga banda desértica en la costa, entrecortada por altas cumbres y los profundos valles fértiles de los Andes; y las cumbres montañosas de la selva tropical al Este.

El Imperio Inca, procedía de las tierras altas cuyo centro se había instalado en la comarca de Cuzco, una étnia que presumió de difundir la cultura en todos sus aspectos. Fue la agricultura durante su reinado la que resulto más beneficiada ya que se intensificó la producción, con la construcción de tierra preparada para los cultivos mediante el rellenado de tierras en las laderas de altas montañas, eran extensiones de hasta 60 metros de ancho y hasta 1500 de largo y estaban dotados de sistemas de riego. «Se considera generalmente a los andenes de cultivo, junto con los caminos empedrados y los canales, como las mayores conquistas de la civilización andina”. Siendo estos logros muy importantes, las mayores innovaciones de los incas estuvieron en la organización social, política y económica que dieron a su extensísimo imperio.

La sociedad estaba organizada por un grupo de familias emparentadas que formaban un ayllu, y varios ayllus, una aldea o pueblo gobernados por un curaca(jefe o cacique). Los límites entre aldea y aldea fueron marcados por los incas con mojones e evitación de pleitos, las disputas por el aprovechamiento del agua para riegos y consumo humano, fueron eliminadas mediante la justa distribución del agua que organizó el gobierno incaico. Se fomento que los trabajos que requerían mucho esfuerzo se realizaban en forma comunitaria con los integrantes de varios ayllus, lo denominaban “reciprocidad “, todos se ayudaban en los labores del campo y en la recolección, cuando los trabajos exigían la participación de varios ayllus, los grupos se unían y trabajaban en sus intereses, esta costumbre se denomino la mita (el turno), los hombres se turnaban para atender las tierras de los particulares en las poblaciones o las del Estado.

El mismo método se empleaba para las obras publicas en caminos, fuertes, y edificios públicos, tendido y arreglo de los puentes colgantes sobre el vacío, explotación de las minas y aquellas tareas necesarias en la sociedad. Todas estas obras causarían la admiración de los españoles, así lo atestigua Hernando Pizarro cuando escribe en su relación: “El camino de la sierra es cosa digna de ver, porque en verdad, en tierra tan fragosa, en la cristiandad no se han visto tan hermosos caminos, la mayor parte de calzada. Todos los arroyos tienen puentes de piedra o de madera. En un río grande, que pasamos dos veces, hallamos puentes de red, que es cosa maravillosa de ver. Pasamos por ellos los caballos”.También Hernando de Soto queda admirado al ver “el camino real que llaman de Guaynacapa (Huayna-Cápac), que atraviesa la sierra, de lo que se espantó contemplando el modo como estaba hecho.

Fueron grandes arquitectos y urbanistas, con habilidad y creación artística, la grandiosidad y originalidad de sus monumentos, que hoy apreciarse en hermosas ciudades: Cuzco, Ollantaytambo, Pisac, la imponente fortaleza de Sacsahuamán o el Gran Templo del Sol de Pachacamac, y en las regiones montañosas, como la espectacular ciudadela andina ubicada en el Machu Picchu, la arquitectura inca refleja a menudo adaptaciones ingeniosas del relieve natural Desarrollaron un estilo funcional de arquitectura que se distinguió principalmente por técnicas avanzadas de ingeniería y de trabajo en piedra. El plano de sus ciudades estaba basado en un sistema de avenidas principales atravesadas por calles más pequeñas que convergían en una plaza abierta rodeada de edificios municipales y templos. Las estructuras eran de un solo piso, con un perfecto ensamblado de piedras talladas; también se usaban ladrillos de adobe y paja en las regiones costeras. Para la construcción de grandes monumentos tales como las fortalezas utilizaron bloques masivos poligonales que fueron ensamblados entre sí con una extraordinaria precisión.

El todopoderoso hijo del Sol, se rodeaba de pompa y misterio que servían para aumentar su poder, miles de personas estaban a su exclusivo servicio y 50 mujeres atendían todas sus necesidades. El inca era jefe militar, político y religioso; tenía un carácter semidivino y era venerado como personificación del dios Sol. Su poder se basaba en una especie de absolutismo, a cambio de la obligación de sustentar a sus súbditos, el inca imponía a éstos el deber de trabajar en la construcción de obras publicas. El clan incaico estaba jerarquizado según el parentesco que tuvieran con el inca: el grupo superior lo constituían elinca, sus hermanos, ascendientes y descendientes, incluida la hermana mayor del inca (coya), con quien éste estaba obligado a contraer matrimonio para mantener la pureza del linaje; un segundo grupo eran las palla, concubinas del inca, también de sangre real, y su descendencia; y el grupo inferior eran lasmama-kunas, concubinas no emparentadas con el clan, con sus descendientes. Los hijos de las concubinas inferiores constituían la aristocracia del imperio, de donde se extraía el personal dirigente del clero y la política, la oficialidad del ejército permanente la componía la familia del Inca y como tal recibían una esmerada educación física. Los efectivos militares se reclutaban entre los pueblos conquistados, y todo súbdito apto para la lucha tenía que cumplir con el servicio militar obligatorio.

El súbdito debía realizar prestaciones de trabajo comunales durante toda su vida, y siempre estaba ocupado en trabajos estatales, cuando no en el cultivo de sus propias tierras. Las mujeres realizaban la confección de tejidos con la lana entregada por el Estado y también se ocupaban de esta importantísima industria andina los viejos, niños y hombres tullidos. Las mujeres acompañaban a los maridos cuando cumplían la obligación de cultivar las tierras del Estado o trabajar en las minas. También los acompañaban en la guerra, llevando a cuestas la comida, las ollas y la chicha.

Las clases altas realizaban continua diversión y escaso trabajo, si hemos de creer a los primeros cronistas como Pedro Pizarro, que cuenta: “En el Cuzco eran muchos los tambores que de noche se oían por todas partes, bailando, cantando y bebiendo [..]Los demás indios naturales estaban todo el año ocupados en trabajos para el señor. Decían estos señores que los hacían trabajar siempre porque así convenía, porque aquellos de clases altas, eran haraganes, bellacos y holgazanes”.

Había niñas que vivían, aisladas con el cuidado de una mujer mayor “lamamacona”, y dedicadas a hilar y tejer las vestiduras del Inca, de los sacerdotes y las que servían para vestir u ofrendar a los ídolos. Se elegían las niñas más hermosas de ocho a diez años y estaban allí hasta los catorce, en que eran dadas en matrimonio a los principales guerreros y dignatarios, mientras otras quedaban como vírgenes consagradas al Sol. El cronista Santa Cruz Pachacuti, escribió en 1613, que niñas al cuidado de las mamaconas se dividían en varias categorías: Las Yurac Aclla, estaban consagradas al culto y consideradas esposas del Sol, LasHuayrur Acíla eran las más hermosas y entre ellas el inca elegía sus esposas secundarias. El destino de las Paco Aclla era convertirse en mujeres de los curacas (jefes); y las Yanac Aclla, que no destacaban en rango ni belleza servían de sirvientas a las demás. Estaban también las Taqui Aclla con aptitudes musicales, y cantaban acompañadas de tambores y flautas.

Para dominar este imperio con una población calculada entre 8 y 14 millones de personas, el Inca contaba con el servicio de hospedaje para el ejército instalados en los lugares más apartados, atendidos generalmente por hombres mayores, y con los chasques, mensajeros que corrían por los caminos llevando alimentos de otras regiones para la mesa del inca, o mensajes cifrados en los quipus.Consistían estos en una serie de cordones con cuentas de colores utilizados para llevar la contabilidad de los excedentes almacenados, los tributos, el número de soldados. Servían también como anotaciones para sacerdotes y funcionarios.

Pachacuti, “el reformador”, impuso el quechua como idioma oficial en las comunidades, los dialectos locales se conservaron en varias regiones del Imperio. La religión del Estado estaba basada en la adoración del Sol, aunque se mantuvo la creencia en Viracocha, el Dios Creador y héroe cultural, así como la veneración por Illupa (dios del trueno y el rayo que provocaba las lluvias), la Luna y la Estrella de la Mañana. Los emperadores Incas eran considerados como descendientes del Dios Sol y eran adorados como divinidades. El oro, símbolo del Dios Sol, era explotado para el uso de los dirigentes y miembros de la elite, no en moneda, sino para objetos decorativos y rituales. La religión dominaba toda la estructura política. Desde el Templo del Sol en el centro de Cuzco, se podían trazar líneas imaginarias en dirección de los lugares de culto de las diferentes clases sociales de la ciudad. Las prácticas religiosas consistían en consultas de oráculos, sacrificios como ofrenda, trances religiosos y confesiones públicas. El ciclo anual de fiestas religiosas estaba regulado por el calendario inca, extremadamente preciso, así como el año agrícola. En este aspecto la cultura inca se parecía mucho a algunas culturas de la mezo-América tal como losAztecas y los Mayas.

El «imperio histórico» se inicia en el siglo XV, con Pachacuti Inca Yupanqui (1438-71) y Túpac Inca Yupanqui (1471-93); que extendieron sus dominios. Su sucesor, Huayna Cápac (1493-1525) extendió ligeramente el imperio llevándolo a su apogeo, y a su muerte lo dividió entre sus dos hijos: el reino de Cuzco para Huáscar y el de Quito para Atahualpa. Estalló entonces una guerra entre los dos hermanos por hacerse con el control del imperio (1527-32); en ese momento tuvo lugar la aparición de los españoles en Perú. Pizarro aprovechó el enfrentamiento para conquistar el país (1532-33), apoyando a Atahualpa hasta que venció y ejecutó a Huáscar, y matando luego a Atahualpa, para nombrar inca a su hermano Manco Cápac II o Manco Inca (1533-44), este trató a los españoles como aliados, hasta que, en 1536-37, encabezó una rebelión contra ellos. Los españoles consiguieron sofocar la rebelión con el auxilio del propio hermano del inca Paullu. Derrotado Manco Cápac se retiró a la región montañosa de donde mantuvo un foco de resistencia. Le sucedieron sus hijos Sayry Túpac (1544-58), Tito Cusi (1558-71) y Túpac Amaru I (1571-72), hasta que en 1572 los españoles tomaron el reducto y ejecutaron al último Inca con lo que se disperso el Imperio.

Un nieto de Túpac Amaru sería descendiente Túpac Amaru II, cacique que en el siglo XVIII protagonizó una sublevación indígena contra los españoles. El imperio nunca se destruyo, existe en el corazón de lo hombres y hoy sus descendientes lo recuerdan. Sus antiguos cultos han llegado hasta nuestros días entre los pobladores del antiguo Imperio como a la Pachamama, la madre tierra a la que se sigue ofrendando sus hijos y las placentas de las madres, el primer trago de chicha, y veneración por las huacas y por las apachetas. Fue la codicia entre hermanos lo que facilitó a los españoles apoderarse de tan vasto imperio con escasas bajas.

FLORIÁN

01 octubre 2010

SUEÑOS DE DON QUIJOTE, relacionados con la corrupción.

SUEÑOS DE DON QUIJOTE.

Enredoso asunto exclamo Alonso, la codicia humana todo lo trastoca, cuando fueron descubiertas gentes con mostacho que para obtener prebendas obsequiaban con sayones, capas y coches de caballos a elegantes responsables, y talegos de doblones para distribuir. Esta cruel injusticia y falta de ética ejercida con alegría manifiesta, se torno en rabia y desesperación por descubiertos, era un grupo de galopines golfantes arropados por torpes, egoístas, exaltados y de quienes con sus oraciones imponían contribuciones. Llegado a este punto Alonso quedo asombrado de tanto desatino que hace destruir la cultura guardando la ignorancia.

Cruel es, querido Sancho en el avatar diario de nuestro menester, percibir la falta de honestidad de algunas personas. Así discurría Don Alonso de Quijano, llamado Don Quijote, Caballero de Triste Figura, hombre desventurado y de tardía vocación de armas mientras cabalgaba: Sancho amigo, hubo tiempos de bonanza que los hombres hermanados en republica, cogidos de la mano marchaban en armonía a descubrir nuevos caminos de justicia y hermandad eligiendo la mejor ruta, todos con el mismo paso. Los sueños fueron rotos por codicias de quienes creyéndose ellos señor y tú su vasallo atropellan sin cordura, vergüenza ni honor.

Harto del tórrido sol, con el yelmo ardiente y la armadura como fundida sobre su cuerpo, desfallecido quedo sobre piedra del camino. Al poco llego Sancho a grupas de su lento Rucio y ambos compartieron un duro mendrugo y un sorbo de vino de la vasija que le fuera entregada por alma caritativa.

Triste es, querido Sancho, llegar a viejo persiguiendo malandrines, bellacos y fulleros, teniendo que usar la vara contra tunantes con ambición por lo ajeno que quieren unir lo tuyo a lo suyo. Sancho escudero amigo, demos cordura a un mundo que se esta descolocando, otra vez vete tu solo a cabalgar por el llano.

Sancho se relamió tras gozar de tan sabroso vino pues sabida es la fama de aquestos ricos caldos, y quedó añorando la satisfacción que le otorgaría cuando consiguiera llenar su panza con alubias y tocino, que aliviaran las punzadas que sentía en su barriga ¡escasas ambición la de los pobres! Acariciando a Rucio durmió y al poco roncaba placenteramente.

Don Alonso dormitaba y tuvo un largo y complicado sueño: Vio un dragón que representando a un país, tenia varias cabezas en convivencia, cada una tenia un cometido a realizar, las funciones organizaban la vida del mediante las ordenes que recibía de cada una de las partes pensantes de su organismo, y así era feliz desarrollándose hasta que se convirtió en noble, fuerte y respetado. A esta situación llámole Alonso democracia.

Un día las cabezas no mostraban entre ellas respeto mutuo, dabanse ordenes al tiempo, sin control, adelante izquierda, atrás derecha, desconcertando al cuerpo. El dragón pese a su fortaleza se tambaleaba y caía, haciendo cada cabeza responsable a las otras de los tropezones y tumbos. Alguna testa mejor puesta tomó sabia decisión “que mi fuerza quede relegada para crear decisiones con plenos acuerdos y menos fricciones”. Observo nuestro Alonso que pese a tropezones y revolcones reincidían con tozudez permanente, además la comida común la usaban desaprensivos a espaldas de los demás, hecho deleznable el utilizar lo del pueblo como si suyo fuera. Cuando fue criticado, respondieron en actitud cínica, rechazando los datos manifiestos, los culpables ocultan el botín y sus cómplices, exculpan a sus sicarios asociados. Alonso Quijano atribuye estos actos a gentes que ambicionan el poder para tomar impunemente parte del pesebre común, iluminados por el poder de la piedra filosofal o de altas instancias propias de Lucifer y otros demonios. Eran todos corruptos, como nuestro filósofo acertó a calificar.

Los compinches, influenciados por el mal, pensaron: no debemos permitir nos censuren y critiquen. Pusieronse de acuerdo para dar continuidad a su cargo, salario y mordida. Entendió Alonso que eran maneras de dictaduras, que roban al pueblo y encarcelan a quien le place, y disponen de bienes públicos. Los compinches, que eranse muchos, tenían cantidad de elementos almacenados en lugar secreto, producto de manejos ocultos que indicaban culpabilidad, descubiertos por los jueces: Alegaron impunidad.

Era de tan mal sabor su maldad, elaborada en el mortero del odio, que incluso el solo hedor que despedía la mezcla podría advertir en creencia de brujería, que alerto a la Santa Inquisición, que buena fama tiene de dureza y para evitar toparse con Tribunal que puede sacar la verdad y de la mentira claridad, decidieronse a negar sus malas acciones, y en su soberbia acusaban a otros de manipular, para evitar el acto aterrador de entrar en declaración y tortura o posible castigo de prisión y requisa de bienes por el Santo Oficio.

Los actores dispusieron a taparse, sin pensar en reparar los daños, sus cabezas actoras no sufrieron, aunque dicese: que cual niño destetado lloraba alguno ante su descubierto despojo sin percibir que su mal era producto de su despreciable ambición. Así dijo Alonso: Déseles a los logreros justicia presta castigando su codicia manifiesta. Oportunistas siempre hubo, ¡librate de tal especie! Espectadores de aquí y allá, calificaron estos hechos con graves adjetivos que aquí no pueden ser reproducidos. El más acertado fue quien llamoles “descerebrados” pues solo a tales se les ocurre teniendo comida abundante, irse a tomar pastos ajenos.

Fue desquiciante, cuando reunidos “sin arrepentimiento” acordaron buenas prácticas para aparentar honradez; los hombres de buena fe, llevan en la conciencia las buenas formas de hacer, y aquestos que además son cristianos: No pueden realizar actos de ensalzar honestidad, sin previo arrepentimiento público, devolución de lo tomado, en acto de sometimiento a la justicia. A las gentes a las que deben servir no le valen máscaras de quita y pon, vayan con las caras descubiertas, y reconciliesen con sus conciencias.

Despertose sobresaltado Don Alonso, y recapacito sobre su sueño o posible desvarío, caviló si el mensaje fuera de raciocinio místico en cábalas herejes, buscando solución acorde a sus creencias, recordó historia que contara fraile de Poblet, le contara: El maligno no se extermina, se esconde incluso en piedras como el nitrito y en construcciones monumentales realizadas por esclavos a causa de pensamientos de libertad, criptas hay que aún conservan en su interior el humo de demonios que originaron guerras y modelos aberrantes de gobernar.

Nuestro buen Don Alonso, quedo cavilando si aqueste sueño fuera señal de aviso, para que enderezara su búsqueda de injusticias y entuertos de salvar al pueblo del peligro y en solicitud de participar contolo a Sancho, quien rascándose el caletre, acto previo para la disposición filosófica respondió:

Existen hombres viles codiciosos peores que las bestias: así me lo dijo mi comadre Filiberta y como verdad lo tomo. Pedid consejo de otro mi Señor, que “no soy yo quien deba descubrir vuestro pensar, ya que no he sido instruido en desarrollar las magistrales teorías de los sueños, así que deje vuesa merced vuestro sueño escrito para que los hombres sabios interpreten este hecho de simbologías y saquen moraleja o determinaran si fuera verdad o producto de vuestro desvarío influido por la flojera del escaso alimento y mucho sol.”

Nuestros héroes Alonso y Sancho continuaron su camino, buscando entuertos que resolver y dragones por desventrar. Si vos mi lector, sabéis o creéis saber la interpretación de aqueste triste suceso, podéis enviar vuestra respuesta y así participar en desentrañar tan enrevesado asunto, por si fuera de necesario dar aviso para evitar de peligros a gente honesta.

Florián.

27 septiembre 2010

DE ALGUNAS LEYES QUE LOS INCAS TUVIERON EN SU GOBIERNO



Nunca tuvieron pena pecuniaria ni confiscación de bienes, porque decían que castigar en la hacienda y dejar vivos los delincuentes no era desear quitar los malos de la república, sino la hacienda a los malhechores, y dejarlos con más libertad para que hiciesen mayores males. Si algún curaca se rebelaba (que era lo que más rigurosamente castigaban los Incas) o hacía otro delito que mereciese pena de muerte, aunque se la diesen, no quitaban el estado al sucesor, sino que se lo daban, representándole la culpa y la pena de su padre para que se guardase otro tanto. Pedro de Cieza de León dice de los Incas a este propósito lo que se sigue, capítulo veinte y uno: "Y tuvieron otro aviso para no ser aborrecidos de los naturales, que nunca quitaron el señorío de ser caciques a los que les venía de herencia y eran naturales; y si por ventura alguno cometía delito, o se hallaba culpado en tal manera que mereciese ser desprivado del señorío que tenía, daban y encomendaban el cacicazgo a sus hijos o hermanos, y mandaban que fuesen obedecidos por todos, etc." Hasta aquí es de Pedro de Cieza. Lo mismo guardaban en la guerra, que nunca descomponían los capitanes naturales de las provincias de donde era la gente que traían para la guerra; dejábanles con los oficios aunque fuesen maeses de campo, y dábanles otros de la sangre real por superiores; y los capitanes holgaban mucho de servir como tenientes de los Incas, cuyos miembros decían que eran siendo ministres y soldados suyos; lo cual tomaban los vasallos por grandísimo favor. No podía el juez arbitrar sobre la pena que la ley mandaba dar, sino que la había de ejecutar por entero, so pena de muerte, por quebrantador del mandamiento real. Decían que dando licencia al juez para poder arbitrar, disminuían la majestad de la ley, hecha por el rey con acuerdo y parecer de hombres tan graves y experimentados como los había en el consejo; la cual experiencia y gravedad faltaba en los jueces particulares, y que era hacer venales los jueces y abrirles puerta para que, o por cohechos o por ruegos, pudiesen comprarles la justicia, de donde nacería grandísima confusión en la república, porque cada juez haría lo que quisiese, y que no era razón que nadie se hiciese legislador sino ejecutor de lo que mandaba la ley, por rigurosa que fuese. Cierto, mirado el rigor que aquellas leyes tenían, que por la mayor parte (por liviano que fuese el delito, como hemos dicho) era la pena de muerte, se puede decir que eran leyes de bárbaros; empero considerado bien el provecho que de aquel mismo rigor se le seguía a la república, se podrá decir que eran leyes con tanta severidad, y de amar los hombres naturalmente la vida y aborrecer la muerte, venían a aborrecer el delito que la causaba; y de aquí nacía que apenas se ofrecía en todo el año delito que castigar en todo el imperio del Inca; porque todo él, con ser mil y trescientas leguas de largo, y haber tanta variedad de naciones y lenguas, se gobernaba por unas mismas leyes y ordenanzas, como si no fuera más de sola una casa; valía también mucho para que aquellas leyes las guardasen con amor y respeto, que las tenían por divinas; porque como en su vana creencia tenían a sus reyes por hijos del Sol, y al Sol por su dios, tenían por mandamiento divino cualquiera común mandamiento del rey, cuando más las leyes particulares que hacía para el bien común. Y así decían ellos que el Sol las mandaba hacer, y las revelaba a su hijo el Inca; y de aquí nacía tenerse por sacrilegio y anatema el quebrantador de la ley, aunque no se supiese su delito; y acaeció muchas veces que los tales delincuentes, acusados de su propia conciencia, venían a publicar ante la justicia sus ocultos pecados; porque demás de creer que su ánima se condenaba, creían por muy averiguado que por su causa y por su pecado venían los males a la república, como enfermedades, muertes y malos años, y otra cualquiera desgracia común o particular; y decían que querían aplacar a su dios con su muerte, para que por su pecado no enviase más males al mundo; y destas confesiones públicas entiendo que ha nacido el querer afirmar los españoles historiadores que confesaban los indios del Perú en secreto, como hacemos los cristianos, y que tenían confesores diputados; lo cual es relación falsa de los indios, que lo dicen por adular los españoles y congraciarse con ellos, respondiendo a las preguntas que les hacen conforme al gusto que sienten en el que les pregunta, y no conforme a la verdad: que cierto no hubo confesiones secretas en los indios (hablo de los del Perú, y no me entremeto en otras naciones, reinos o provincias que no conozco), sino las confesiones públicas que hemos dicho, pidiendo castigo ejemplar.

No tuvieron apelaciones de un tribunal para otro en cualquier pleito que hubiese civil o criminal, porque no pudiendo arbitrar el juez, se ejecutaba llanamente en la primera sentencia la ley que trataba de aquel caso, y se fenecía el pleito; aunque según el gobierno de aquellos reyes y la vivienda de sus vasallos, pocos casos civiles se les ofrecían sobre qué pleitar. En cada pueblo había juez para los casos que allí se ofreciesen; el cual era obligado a ejecutar la ley, en oyendo las partes, dentro de cinco días. Si se ofrecía algún caso de más calidad o atrocidad que los ordinarios, que requiriese juez superior, iban al pueblo metrópoli de la tal provincia, y allí lo sentenciaban; que en cada cabeza de provincia había gobernador superior para todo lo que se ofreciese, porque ningún pleitante saliese de su pueblo o de su provincia a pedir justicia. Porque los reyes Incas entendieron bien que a los pobres, por su pobreza, no les estaba bien seguir su justicia fuera de su tierra ni en muchos tribunales, por los gastos que se hacen y molestias que se padecen, que muchas veces monta más esto que lo que van a pedir; por lo cual dejan perecer su justicia, principalmente si pleitan contra ricos y poderosos, los cuales con su pujanza ahogan la justicia de los pobres. Pues queriendo aquellos príncipes remediar estos inconvenientes, no dieron lugar a que los jueces arbitrasen, ni hubiese muchos tribunales, ni los pleitantes saliesen de sus provincias. De las sentencias que los jueces ordinarios daban en lo pleitos hacían relación cada luna a otros jueces superiores, y aquéllos a otros más superiores, que los había en la corte de muchos grados, conforme a la calidad y gravedad de los negocios; porque en todos los ministerios de la república había orden de menores a mayores, hasta los supremos, que eran los presidentes o visorreyes de las cuatro partes del imperio. La relación era para que viesen si se había administrado recta justicia, porque los jueces inferiores no se descuidasen de hacerla; y no la habiendo hecho, eran castigados rigurosamente. Esto era como residencia secreta que les tomaban cada mes. La manera de dar estos avisos al Inca y a los de su consejo supremo era por ñudos, dados en cordoncillos de diversos colores, que por ellos se entendían como por cifras, porque los ñudos de tales y tales colores decían los delitos que se habían castigado, y ciertos hilillos de diferentes colores, que iban asidos a los cordones más gruesos, decían la pena que se había dado y la ley que se había ejecutado; y desta manera se entendían, porque no tuvieron letras; y adelante haremos capítulo aparte, donde se dará más larga relación de la manera del contar que tuvieron por estos ñudos, que cierto muchas veces ha causado admiración a los españoles ver que los mayores contadores dellos se yerren en su aritmética, y que los indios estén tan ciertos en las suyas de particiones y compañías, que cuanto más dificultosa, tanto más fáciles se muestran; porque los que las manejan no entienden en otra cosa de día y de noche, y así están diestrísimos en ella.

Si se levantaba alguna disensión entre dos reinos y provincias sobre términos o sobre los pastos, enviaba el Inca un juez de los de la sangre real, que habiéndose informado, y visto por sus ojos lo que a ambas partes convenía, procurarse concertarlas, y el concierto que se hiciese diese por sentencia, en nombre del Inca, que quedase por ley inviolable, como pronunciada por el mismo rey. Cuando el juez no podía concertar las partes, daba relación al Inca de lo que había hecho, con aviso de lo que convenía a cada una de las partes, y de lo que ellas dificultaban, con lo cual daba el Inca sentencia hecha ley, y cuando no le satisfacía la relación del juez, mandaba se suspendiese el pleito hasta la primera visita que hiciese de aquel distrito, para que habiéndolo visto por sus ojos, lo sentenciase él mismo. Esto tenían los vasallos por grandísima merced y favor del Inca.


Fuente Inca Garcilaso de la Vega. obra Comentarios Reales de los Incas