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12 octubre 2010

El angel del gueto de Varsovia, Irena Sendler.

«La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad.» Irena.

Irena Sendler, Había nacido en VARSOVIA, vivió entre 1910 y 2008 fue conocida como “El Ángel del Gueto de Varsovia”, era enfermera en la Segunda Guerra Mundial, y fue capaz poniendo en riesgo su vida de facilitar el envío clandestino de unos 2.500 niños judíos del Gueto de Varsovia, a lugares seguros, tras la invasión Alemana a Polonia.

Irena, era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de VARSOVIA y dirigía los comedores comunitarios de la ciudad. Allí trabajó para aliviar el sufrimiento de miles de personas tanto judías como católicas. Gracias a ella, estos comedores no sólo proporcionaban comida para huérfanos, ancianos y pobres sino que además entregaban ropa, medicinas y dinero.

Eran horrorosas las condiciones en que permanecían las familias en el gueto de Varsovia, Irena se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos Zegota.

Obtuvieron identificaciones de la oficina sanitaria, en tareas preventivas de enfermedades contagiosas. Más tarde con varias compañeras, siguieron obteniendo pases para otras colaboradoras. Los invasores alemanes, tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, por lo que toleraban que los polacos controlaran el recinto del gueto.

Cuando Irena caminaba por las calles del gueto, llevaba un brazalete con la estrella de David, como signo de solidaridad y para no llamar la atención y sospechas sobre sí misma.

Era casi seguro que todos los niños morirían si se quedaban en el gueto, así pues decidida se dispuso a contactar con las familias, ofreciéndoles trasladar a sus hijos fuera del gueto, a lugar seguro, aunque les informaba del riesgo de la operación.

Las madres y abuelas eran reticentes a entregar a sus niños, algo absolutamente comprensible pero que resultó fatal para ellos. Algunas veces, cuando Irena o sus colaboradoras volvían a visitar a las familias para intentar hacerles cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de la muerte.

A lo largo de un año y medio, hasta la evacuación del gueto en el verano de 1942, el grupo de Irena, consiguió rescatar a más de 2.500 niños por distintos caminos: comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pronto se valió de todo tipo de subterfugios que sirvieran para esconderlos: sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancías, bolsas de patatas, ataúdes... en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.

Irena quería que un día pudieran recuperar sus verdaderos nombres, su identidad, sus historias personales y sus familias. Entonces ideó un archivo ordenado en el que registraba los nombres de los niños y sus nuevas identidades. Ella era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos. Ella era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños.

Los nazis descubrieron sus actividades. Por lo que fue detenida por la Gestapo, era Octubre de 1943, cuando fue llevada a la prisión de Pawiak donde fue torturada. Soportó el sufrimiento y se negó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos. Fue sentenciada a muerte. Mientras esperaba la ejecución, un soldado alemán se la llevó para un "interrogatorio adicional". Al salir, le gritó en polaco "¡Corra!". Al día siguiente su nombre estaba incluido en la lista de los polacos ejecutados. Los miembros de Zegota, habían logrado detener la ejecución sobornando a los alemanes, e Irena continuó trabajando con una identidad falsa.

Durante el levantamiento de Varsovia, en 1943, colocó sus listas en dos frascos de vidrio y los enterró en el jardín de su vecina para asegurarse de que llegarían a las manos indicadas si ella moría. Al finalizar la guerra, Irena los desenterró y le entregó las notas al doctor Adolfo Berman, que fue nombrado Presidente del Comité del salvamento de los judíos sobrevivientes. La mayor parte de las familias de aquellos niños, habían sido sacrificados en los campos de exterminio nazi.

Los niños fueron alojados con familias tutoras o adoptivas, algunos se agruparon en orfanatos en Europa y fueron trasladados hasta la actual Israel.

Pasaron los años, y fue premiada por sus acciones humanitarias, lo cual publicaron los medios de comunicación incluyendo su foto, aquellos niños convertidos en hombres y mujeres reconocieron a "Jolanta" nombre clave de Irena. Y empezaron a conectar con ella para darle a conocer su reconocimiento. "La recuerdo muy bien a usted es quien me sacó del Gueto, le debemos la vida."

Fue nombrada ciudadana honoraria se la nombró ciudadana honoraria de Israel, y Polonia le concedió en 2003, la Orden del Águila Blanca,

E acompañada por una de las niñas salvadas por Irena.

Irena Sendler fue uno de los últimos héroes vivos de su generación, y que demostró una fuerza, una convicción y un valor extraordinarios frente a un mal de una naturaleza extraordinaria.

Falleció en Varsovia en mayo del 2008, con 98 años de edad. Con el reconocimiento de la humanidad por sus proezas.

La vida y los hechos de esta heroína fue llevada a la pequeña pantalla con el titulo The Courageus Heart of Irena.


07 enero 2010

Viajeros, criminales potenciales


Cuando en la oficina donde trabajaba, probablemente hace unos ocho años, nos pusieron cámaras digitales de grabación continua, por medidas de seguridad, hubo un gran debate entre todos los compañeros. Hubo argumentos de todo tipo para rechazar la grabación desde el derecho a la intimidad al peligro de su utilización por el departamento de recursos humano, se velaba por el dinero pero no por las personas, etc.

No se pudo hacer nada, había que cumplir una ordenanza ministerial de seguridad, tampoco se si el departamento de personal utilizó aquellas imágenes para incidir en la carrera profesional de alguno. Aquellas cámaras sirvieron de prueba en una oficina de Albacete para aclarar que un atracador había robado un fajo de billetes por descuido de la cajera, se le sancionó levemente porque en la oficina era un caos de organización aquel día por incompetencia del director. Sin cámara posiblemente hubiera sido despedida.

Luego hemos visto cómo se han instalando cientos o miles de cámaras por las calles, plazas, edificios públicos y privados también como medida de seguridad. Nadie sabe a donde van a parar todas esas imágenes y quien las administra. Dicen que se destruyen automáticamente cada x tiempo, no lo se, pero la duda no ofende a nadie.

Ahora en plena era del terrorismo globalizado - los ilusos pensaban que la globalización era cosa únicamente del capitalismo - quieren que nos desnudemos virtualmente. En cierto modo se repiten las escenas de los campos de concentración, largas filas de viajeros que antes de entrar en las naves deben desnudarse, y no importa destruir los más elementales principios constitucionales como por ejemplo el de la dignidad para tapar deficiencias en otras esferas: la brecha cada vez mayor entre los muy ricos y los muy pobres.

Con las medidas que se quieren implantar en los aeropuertos, escáneres corporales, se repite el fenómeno de la gripe A y la vacunación masiva: alguien se a forrar aunque haya que considerar que todos los viajeros son CRIMINALES potenciales. Es posible que estas medidas surtan efecto y las barbaridades del 11-S y del 11-M tarden en producirse otra vez pero la libertad cada día será más frágil y las dictaduras de los poderosos más fuerte, quizás nos acostumbremos como los ciudadanos de la Alemania nazi o la Rusia de Stalin. Seamos claros, el futuro es el de los clarividentes y de esos hay pocos, pero los hay.