07 septiembre 2010

EL REY DESPOTA DE “UNA NACIÓN AMORDAZADA POR LA DICTADURA MILITAR” PARTE TERCERA.


Represión contra obreros y universitarios


Primo de Ribera en España, bajo el reinado de Alfonso XII.

Texto original de la brillante proclama de Vicente Blasco Ibáñez-

Además, si Alfonso XIII aborreció la persona de Guillermo II, admiró siempre sus ideas políticas, su tendencia al absolutismo. La mejor demostración la ha dado recientemente al matar en España el régimen constitucional y favorecer el triunfo de la dictadura militar.

Hábil comediante, como su bisabuelo Fernando VII, que engañó a Napoleón, engañó a Luis XVIII y engañó hasta a sus más fervorosos amigos, Alfonso XIII se dedicó durante los cinco años de la guerra europea a mentir a los beligerantes haciendo creer a cada uno de ellos que se hallaba a su lado. Pero bien claramente se vio de qué parte estaban sus simpatías.

Alfonso XIII fue germanófilo, como su madre y toda su corte. Y no solamente fue germanófilo, sino que se permitió con Francia las ironías más crueles. El, que ha sido siempre el verdadero dueño de España y no ha hecho más que su voluntad, se fingió una víctima rodeado de enemigos y peligros a causa de su amor a Francia, y dijo en cierta ocasión:
-En España, los únicos francófilos somos yo y la canalla.
Y pensar que ha habido numerosos tontos en Francia que han repetido y celebrado esta ironía cruel.
"La canalla" éramos nosotros, los escritores, los profesores de la Universidad, los artistas, todos los españoles intelectuales que estuvimos al lado de los aliados desde el primer momento. Sin duda, para el bisnieto de Fernando VII las únicas gentes distinguidas eran la aristocracia ignorante y devota, el populacho campesino, reaccionario y feroz, que aplaudían los crímenes de la invasión alemana en Francia y los torpedeamientos de los submarinos.

Yo no conozco personalmente a Alfonso XIII. Nunca he querido dejarme presentar a él. Pero le sigo desde hace años con el interés del novelista que estudia un "documento humano" y lo conozco mejor que muchos de los que le han visto de cerca.

Una de las razones de por qué me negué siempre a verle fue porque adivinaba que tarde o temprano tendría que escribir contra él, diciendo la verdad. ¡Lo que he sufrido durante la guerra, no pudiendo hablar libremente para advertir a los aliados quién era este hombre que se declaraba partidario de ellos en unión con "la canalla"! Pero en aquel momento decir la verdad equivalía a un escándalo sin resultado que sólo podía alegrar a los alemanes. Además, los diversos gobernantes franceses sabían tanto como yo qué clase de amigo de Francia es Alfonso XIII. ¡Si pudieran revelarse ciertas notas y documentos secretos en los archivos de París!

Pero al fin ha llegado la oportunidad de hablar de lo que es público, aunque lo ignoran la mayoría de las gentes, de exponer la verdad para que este personaje de carácter complicado y tortuoso ocupe el lugar histórico que le corresponde.

Ya he dicho que estos Borbones españoles fueron siempre astutos y con cierto talento diabólico para sortear las complicaciones de la vida, haciendo al mismo tiempo su voluntad. Las resoluciones más extremas y violentas las revisten hipócritamente de un forma paternal. Fernando VII, fusilador de liberales, ordenó estos suplicios por el bien de la patria, de tal modo que las muchedumbres imbéciles lo consideraban un padre.

Alfonso XIII ama el despotismo, pero procura atacar las libertades públicas como si le obligaran a ello los que le rodean, para después, en caso de fracaso, dejar que castiguen a los otros y declararse inocente. No creyó hasta el momento en el triunfo de los aliados, pero como era vecino de Francia, no quiso tampoco mostrarse enemigo de ellos.

Para favorecer la política germanófila buscó antes una coartada, y esta fue la oficina que montó en su palacio para el canje de prisioneros. Unas mesas y unos cuantos empleados le sirvieron para darse aires de rey providencial y benéfico, haciendo en pequeño y con enormes anuncios lo que hicieron con menos ruido y más intensamente la Cruz Roja y otras sociedades benéficas de Suiza.

Mas en fin, si se hubiese limitado a esto, merecería elogios, aunque no tan exagerados como los que le tributaron sus aduladores. Gracias a su intervención hubo prisioneros franceses y belgas que regresaron a sus casas, como también los hubo alemanes y austriacos que volvieron a las suyas. Pero al mismo tiempo que el rey de España se preocupaba en público de tales canjes, favorecía del modo más descarado e insistente las operaciones navales alemanas en las costas de España.

Durante tres años, los submarinos alemanes se avituallaron en los puertos españoles del modo más cínico. En la desembocadura del Ebro, junto a Tortosa, ciertos puertos antiguos y abandonados, que sólo sirven de refugio a barcos de pescadores, fueron empleados como lugar de descanso por submarinos de Alemania. Un personaje alemán, el barón de Rolland, actuaba en Barcelona con el mayor descaro de proveedor de esencia para estos buques. Además, tenía a sus órdenes una partida de malhechores para aterrorizar a los que denunciaban sus manejos. Un comisario de policía llamado Bravo Portillo, que después fue asesinado en Barcelona, se valía de su empleo oficial para averiguar la salida de los vapores aliados y denunciarla al tal barón. Éste, a su vez, daba aviso a los submarinos por medio de varias instalaciones de telégrafo sin hilos que funcionaban con entera libertad.

Alfonso XIII se ocupó aparentemente de canjear franceses e ingleses por alemanes y austriacos, pero estos prisioneros eran seres vivos. Lo terrible es que al mismo tiempo produjo centenares de muertos dejando actuar con toda libertad a los submarinos alemanes. Rara fue la semana en que no torpedearon éstos, dentro de las aguas españolas, alguna vez a la vista de la gente agolpada en la costa, buques franceses e ingleses, dedicados al comercio, y hasta vapores correo que iban a Argelia o venían de ella.

Buscaban los buques el amparo de las costas de España, fiados en las palabras de la monarquía española, creyendo que su rey defendería la neutralidad de sus aguas, y precisamente al hacer esto se lanzaban en pleno peligro, pues los submarinos tenían sus bases en los puertos pequeños de la costa y contaban con numerosos agentes en las principales ciudades del litoral, los cuales trabajaban tolerados y ayudados por bajos personajes de la policía.

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Bajo el reinado de Alfonso XII. UNA NACIÓN AMORDAZADA POR LA DICTADURA MILITAR , PARTE SEGUNDA.

Investidura de Alfonso XII, como Gran Maestre de la Orden de Calatrava.

Texto original de la brillante proclama de Vicente Blasco Ibáñez,

EL REY

Reconozco que el actual rey de España ha sido durante algunos años para la opinión internacional un personaje simpático. Su juventud, su carácter decidor a estilo madrileño y una intrepidez alegre de subteniente hicieron de él ese "personaje simpático tan amado por el vulgo que le ve de lejos y sólo aprecia las exterioridades.

Pero ocurre con los "personajes simpáticos" que al transcurrir los años su "simpatía" va resultando terrible. Persisten en ellos las condiciones propias de la adolescencia y éstas resultan inoportunas y peligrosas en la edad madura, sobre todo cuando se trata de hombres que desempeñan altísimos cargos y sobre los cuales pesan inmensas responsabilidades.

El rey de España ha sido igual a esos niños prodigio que llaman la atención por sus facultades precoces mientras son pequeños. Luego, al convertirse en hombres, sin evolucionar oportunamente, resultan insufribles y peligrosos por su estacionamiento mental, y por la vanidad omnisciente que les infundieron los éxitos y adulaciones de su adolescencia.

Alfonso XIII es un Borbón español que tiene todas las malas condiciones de su bisabuelo Fernando VII. Para los historiadores de Napoleón ha sido siempre un problema oscuro cómo, este hombre genial, de pensamiento clarividente, pudo emprender la desastrosa guerra de España. El mismo, en su retiro de Santa Elena, reconoció dicha empresa como el mayor error de su vida. Para mí, el asunto resulta clarísimo. Es que tuvo que entenderse con los Borbones españoles y, especialmente, con el joven Fernando VII (tan simpático en su juventud como Alfonso XIII) el cual con sus astucias, con sus faltas a la palabra, sus malicias y deslealtades, era capaz de desorientar y perturbar al cerebro más poderoso.

El bisabuelo de Alfonso XIII, al mismo tiempo que pedía casi de rodillas a Napoleón que le permitiera casarse con una mujer de su familia, cediéndole espontáneamente la corona de España, se presentaba a los españoles como un triste prisionero del emperador francés. Se comprende el engaño de Napoleón. Juzgando al pueblo español por los reyes miserables que venía tolerando, lo creyó un pueblo envilecido y cobarde y se lanzó a una invasión fatal para él. Igual equivocación sufriría ahora el que juzgase al pueblo español actual por la persona del rey que aguanta.

Fernando VII jamás en su larga historia tuvo una palabra mala ni una obra buena. Sin embargo, muchos de sus contemporáneos le admiraron en su juventud como monarca simpático que sabía decir frases chistosas. Cuando consiguió que Luis XVIII enviase a los aliados Cien Mil Hijos de San Luis para batir a los liberales españoles y reponerle en su trono de monarca absoluto, agradeció tal apoyo restableciendo la Inquisición y fusilando a un sinnúmero de liberales que se habían rendido fiados en la presencia de las tropas francesas.

Ni aún para los mismos partidarios del absolutismo tuvo Fernando VII amistad ni lealtad. Se consideraba más allá de los amigos y los enemigos. Reía igualmente de unos y de otros. En España solamente debía de existir el rey; los demás eran un mísero rebaño. Azuzaba a los absolutistas contra los liberales y al vencer éstos, les pedía el exterminio de las mismas gentes que él había incitado a sublevarse.

Los españoles clarividentes, le apodaron a causa de su nariz borbónica y su rostro carrilludo: "narizotas, cara de pastel". Este Tiberio conocía el apodo que le daban los liberales llamados "negros" y los absolutistas descontentos de su falta de lealtad que se titulaban "blancos". Y algunos de sus íntimos contaron que cuando estaba a solas en su palacio toma una guitarra para canturrear la siguiente canción: Este narizotas, cara de pastel a blancos y negros los ha de j..." fectivamente, durante el reinado de Fernando VII, murieron innumerables "blancos" y "negros" por sus diabólicas combinaciones para destruir a unos y otros.

Repito que este Borbón fue en su juventud tan simpático y chistoso como su bisnieto Alfonso XIII. Por eso su recuerdo ha resucitado en España durante los últimos años, comparándose la conducta del rey presente con la de su bisabuelo.
-Es igual a Fernando VII- dicen muchos que le han estudiado de cerca y hasta fueron sus ministros. Algo más- repuso uno de los personajes más eminentes de la política de la derecha en España. -Es Fernando VII.... y pico.

Para hablar de Alfonso XIII es preciso traer a colación a Guillermo II. Del mismo modo que en el teatro existe la contrafigura que pasa por el fondo del escenario imitando al protagonista de la obra, que se halla en primer término, Alfonso XII ha sido siempre un imitador, un reflejo del antiguo Kaiser.

Existe en Cataluña un fabricante de champagne español llamado Codorniu,y aunque su vino no es malo, los burlones ríen de él al compararlo con el champagne legítimo, haciendo de dicho vino un símbolo de todo lo que es imitación más o menos grotesca. Por ejemplo, de un mediocre poeta dicen que es Víctor Hugo Codorniu, de un general malo, Napoleón Codorniu, etc. A Alfonso XIII le llamaban en los años anteriores a la guerra el Kaiser Codorniu.

El emperador viejo y el rey joven se detestaban cordialmente como dos cómicos de edad diferente e historia diversa, que pretenden desempeñar el mismo papel. Pero los dos eran idénticos; el mismo afán de cabotinage, la misma ansia de llamar la atención, de intervenir en todo, de dirigirlo todo, de pronunciar discursos, de creerse aptos para todas las manifestaciones más brillantes de la vida.

Iguales aficiones a la mascarada. Alfonso XIII se viste a las dos de la tarde de almirante, a las tres de húsar de la muerte, a las cuatro de lancero. No hay hora del día que no aparezca con un uniforme distinto. Y además de los trajes militares, se cubre con unas vestimentas de clown para jugar al polo, ridículas hasta el punto de que en cierta época tuvieron que prohibir a los periódicos ilustrados de Madrid que reprodujesen las fotografías de Su Majestad en estos trajes deportivos de su invención, para que no riesen las gentes.

Es indiscutible que Alfonso XIII ha odiado siempre a Guillermo II. Por la ley física que obliga a repelerse a dos nubes de la misma electricidad, esta pareja de histriones reales se detestó siempre de un modo irresistible. Guillermo II no prestó nunca un apoyo franco al ensueño de ciertos allegados y consejeros de Alfonso XIII, consistente en matar la República de Portugal y crear un imperio ibérico para que el bisnieto de Fernando VII pudiera darse aires de emperador. Por su parte, el rey de España hizo todo cuanto pudo para molestar a su maestro imperial, hasta el día en que estalló la guerra.

Alfonso XIII es hijo de una austriaca y aunque en los tiempos de su adolescencia se mostró como un colegial travieso que desobedece las órdenes de mamá, al transcurrir los años ha recobrado la madre sobre él un poderío enorme y con ella toda su corte de archiduques arruinados y de superiores de órdenes religiosas.

Continua en parte tercera, que será publicada en este blog.

Comentario:

Cualquier rey, cualquier heredero del gobierno de un país, por los derechos que algunos llaman de cuna, originan una prepotencia personal originada por la corte de aduladores, que no reinan ni gobiernan, imponen sin que nadie ose responderle, y si acaso loo hicieran seria rápidamente sustituido. La decisión totalitaria es siempre aplaudida por los beneficiados en cualquier reino.

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20 agosto 2010

El héroe de la guerra de Irak que derroto al rey Marruecos en la batalla de la Isla Perejil llega a Melilla, para dejar claro quien manda en España.

Agosto del 2010

Creer que los conflictos de arreglan con la fuerza militar, es el sueño imperialista de los neoconservadores, por ello cuando un grupo de exaltados en la frontera de Melilla, con carteles alusivos a España, Aznar viajo a África para exigir que aquellos alborotadores se rindieran. Lo cual intimido a aquellos pocos marroquíes que gritaban, porque recuerdan con espanto como la armada española recupero el islote de Perejil, que había sido invadido por ocho soldados de Marruecos, Los Legionarios unos 150 en valiente acción recuperaron el islote y de paso se comieron unas cabras perteneciente a una pastora que en una barca había llegado con su escaso ganado al islote.

Este hecho militar envalentono al líder y se alió con otros lideres que deseaban dominar el mundo y someterlo a sus designios por ello declaro la guerra a Irak y empezó su invasión, con el objetivo de evitar al mundo el peligro de las armas que peligrosas dispuestas para atacar al mundo occidental, las cuales tras siete años no se han encontrado, aunque Aznar aseguran que todavía están guardadas. Hoy Aznar es un expresidente, pero para nada tiene responsabilidad en la política de España, tampoco lo hace su alumno Rajoy, este solo hace una oposición crítica sin aportación positiva.

El expresidente del Gobierno a titulo personal llegó a Melilla rodeado de los medios de comunicación para intervenir con prepotencia en un conflicto de frontera de un pequeño grupo de alborotadores, no con el animo de solucionar sino el de criticar al Gobierno legalmente constituido de España, con modos de dueño del corral político.

El héroe que declaró la guerra a Irak y que recupero Perejil no informo al Ejecutivo de su viaje y el PP dice que nada sabia del viaje pero le apoya. Afortunadamente el Rey de Marruecos no concedió importancia a la visita, porque en ese desencuentro de fronteras, para nada intervenía su gobierno, sino que era de unos ciudadanos con iniciativa particular.

El Señor Aznar, presunto genocida de Irak, que apoya a un partido político como el PP, inmerso en varios presuntos escándalos , ahora viaja para insultar al Gobierno de España, haciendo declaraciones que influencian negativamente en la imagen de nuestro país. Solo un desajuste mental del expresidente, o el rencor y resentimiento por la derrota electoral de su partido: justifica la deslealtad a su país.

Estos personajes ilustran de la decadencia política de los neoconservadores, incapaces de vivir en una democracia, aunque esta apoyado por los banqueros y constructores que se han enriquecido a costa de las clases trabajadores, demuestra su tendencia al autoritarismo que más de cuarenta años dominó un general golpista.

No tiene ni la capacidad de irritar a los progresistas izquierdas con sus actuaciones, es un cadáver político que intenta ordenar el partido del PP sin conseguirlo. José María no ha visitado al Rey de Maruecos, solo ha estado con las Instituciones Españolas en Melilla.

Aunque en la época de su Presidencia no se denuncio ninguna acción de corrupción de Aznar, porque elimino la Fiscaliza anticorrupción. Presuntamente algo existió en los veranos de Oropesa en un gran chalet prestado por empresarios castellonencos, y más tarde la a asistencia como invitado en el Escorial a la boda de su hija a Correa, jefe de la trama Gurtel. Aznar vendió a sus amiguetes las empresas patrimonio de los españoles, por cuatro Euros y su alineamiento con las posturas reaccionarias en temas como el cambio climático, hacen que este personaje al servicio de la extrema derecha sea observado con extrema aprensión.

De los delirios de este personaje frustrado nada importa a los ciudadanos sensatos. Aznar puso a Rajoy como marioneta para seguir mandando él desde la sombra de la FAES, le salió mal la jugada porque Rajoy perdió y el también con su idea frustrada.

Si como aparenta, el viaje de Aznar, tenia el objetivo de criticar al Gobierno, y de paso crear una crisis internacional, su comportamiento tiene calificaciones como: Monstruosa acción de un engreído miserable. Como lo es la acción critica del PP, que consideran que unos carteles alusivos a protestas de unos escasos ciudadanos marroquíes, deben crear una crisis. Acción que solo tiene el objetivo claro de criticar para intentar ascender en votos; los ciudadanos sabemos de las dificultades presentes del Gobierno ZP, y temblamos solo de pensar como gestionarían los conservadores el país, “defendiendo a los ricos”


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18 agosto 2010

Garzón denuncia a los que piden olvidar el pasado para eludir la acción judicial y critica a la Iglesia por limitarse a "dar ánimos" a las víctimas

B. G. G.

Cuando un país emerge de la noche dictatorial, se plantea "imponer la justicia" ante los crímenes cometidos por el tirano y sus secuaces o "mirar hacia delante, olvidándose del pasado" para no zozobrar la frágil democracia. "Quienes han encabezado y ejecutado la represión van a optar porque la mirada hacia delante sea la que se imponga, no sé si porque así interesa al país del que se trate o por la propia seguridad ante la certeza de que pueden ser objeto de enjuiciamiento", razonaba en la mañana de ayer el juez Baltasar Garzón en los cursos de verano de El Escorial (Madrid). "Ninguna sociedad se ha roto" por investigar los crímenes de su pasado, dijo por la tarde. "Si los países no son capaces de actuar hacia atrás con la fuerza de la Justicia, el futuro de esos pueblos está en entredicho", añadió.

El magistrado dirigio en Agosto un seminario en la Universidad Complutense de Madrid. Los debates se centran en casos como el de El Salvador, Colombia, Perú y Guinea Ecuatorial, pero las palabras de Garzón portan un eco más cercano, toda vez que el magistrado se encuentra suspendido a la espera de que concluya el proceso por presunta prevaricación que contra él sigue el Tribunal Supremo por intentar enjuiciar los crímenes franquistas.

"Creo que la acción de la justicia nunca es peligrosa, los que son peligrosos son quienes ponen en tela de juicio dicha acción, quienes no quieren que actúe", afirmó. En su opinión, la justicia "no quebranta nada", "al contrario, lo que hace es cohesionar y fortalecer la calidad democrática de un pueblo. (...) Su acción no debería poner en peligro nada, lo que ocurre es que aquellos que se ven investigados y, en su caso, eventualmente juzgados, presionan de nuevo con la fuerza que pueden tener al Estado y a las instituciones democráticas para evitarlo".

Abogó el juez por "darle voz" a las víctimas de las dictaduras, "y la posibilidad no solo de exigir justicia sino también de participar" en el proceso de consolidación democrática. En su opinión, no solo son "absolutamente marginadas", sino que, "con demasiada frecuencia", se culpa a las víctimas de provocar "inestabilidades" y no a los responsables de su desgracia.

Más en concreto, Garzón cargó contra la iglesia católica, que durante la Guerra Civil y la dictadura se limitó en su opinión a dar "ánimos" a los "torturados" por el franquismo -"sé paciente, hijo mío, y entrégate a Dios"-, marcando así la diferencia entre víctimas y "víctimas culpables".

También en El Escorial, el director en España de Amnistía Internacional, Esteban Beltrán, defendió la actuación del juez: "Es increíble que se haya arremetido contra Garzón por el simple hecho de cumplir con su obligación. No se trata de una cuestión moral. Los familiares de los 116.000 casos de desaparición forzada en España tienen derecho a saber". En su opinión, es el único país que ha pasado "una página negra de su historia sin leerla".

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16 agosto 2010

COMENTARIO DE LA VISITA DE CAMPS A SANTIAGO APÓSTOL


El Rey de España, visita al Apóstol

El año Santo Compostelano se celebra cuando la fiesta del Apóstol Santiago (25 de julio) coincide en domingo. El último año Santo fue el 1999, en el 2010 se ha celebrado el actual, el próximo seria en el 2021. El año santo compostelano es un tiempo en el que la Iglesia concede especiales gracias espirituales a los fieles, y por ello acuden peregrinos en busca de tales beneficios.

Se ha perdido el espíritu que en su origen se atribuyo, como viene reflejado en el antiguo Testamento en el que está establecido celebrar un Año Jubilar (ver Levítico capítulo 25) que es un Año Santo en el que no se cultiva la tierra y las propiedades vendidas pueden volver a su propietario original y que los que tienen que servir a otros quedan en ese año libres.

Los peregrinos hacen parte del camino andando, también acuden turistas para conocer la ciudad y el ambiente que se vive en la ciudad. En Julio y Agosto largas colas enormes y largas para visitar la Catedral, ver las solemnes misas y el balanceo del enorme botafumeiro que embalsama de humo de incienso el recinto. Otra espera de varias horas aproximadamente de cuatro a seis, era necesario para dar un abrazo a la efigie del Santo.

La Iglesia acogía a todo tipo de variedad de visitantes, desde el peregrino que había realizado andando cientos de kilómetros, para llegar a la Ciudad de Santiago que lloraban de emoción arrodillados al ver cumplidos sus deseos, había mujeres jóvenes vestidas con minifalda que sentadas con las piernas cruzadas en los bancos de la Iglesia mostraban los muslos, en un lugar donde los creyentes deben presentarse con alto sentido moral.

Una de las visita que más sorprendió y una de las más extendida por los medios de comunicación fue el abrazo al santo Apóstol Santiago de un personaje político controvertido: El presidente de la Autonomía Valenciana Francisco Camps.

Sobre esta visita el teólogo Juan José Tamayo, secretario general de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII y vinculado a la Teología de la Liberación, manifestó a la prensa y publicado por el diario valenciano Levante, que el abrazo de Francisco Camps a la imagen del apóstol Santiago es "una ofensa al cristianismo" y "un acto de profanación de lo sagrado" porque se trata de demostrada corrupción, es una falta de honestidad y una irreverencia absoluta" que según Tamayo, raya en lo "simoníaco la compra de lo espiritual (incluyendo la penitencia) por medio de bienes materiales.

Tamayo, considera que el presidente de la Generalitat acudió a la catedral a "manipular la religión en el Año Santo Compostelano de una manera descarada" y recurrió a la "treta" de la indulgencia plenaria de los pecados "para ocultar sus vergüenzas corruptas". Por abrazar al apóstol Santiago no se le remiten todos los pecados y comportamientos corruptos cometidos en su vida política".

A juicio del autor de Dios y Jesús, si se ha incurrido en un comportamiento pecaminoso, "hay que arrepentirse de los pecados cometidos y, si es el caso, que haya un acto de devolución o restablecimiento". Es decir: "Si Camps ha beneficiado a determinadas empresas a cambio de favores, lo tiene que reparar, a la ciudadanía valenciana", remacha Juan José Tamayo, que Camps "no puede presentarse como absuelto de todos sus pecados".

Hay que imaginase como en un mal sueño estar junto a Camps, cuando rezaba su oración: Por mi culpa, por mi culpa, por mi grañidísima culpa… y después un clérigo mercenario le da la comunión. Ante la mirada indulgente de obispos, el arzobispo y cientos de fieles.

Ha habido casos en que a unas familias se les ha negado el bautismo o comunión de un niño porque sus padres no habían contraído matrimonio. Sin embargo a estos que han procedido contra los bienes de los ciudadanos parece poco lógico que se les conceda la absolución y se les administre la comunión sin que hayan reparado sus culpas. Todo esto con la incomprensible complicidad de los políticos del PP, una alternativa al poder del Estado que ampara a presuntos corruptos con indicios tan claros que está implicado y a espera de juicio.

De todo esto me surge la reflexión de que quizás el abrazo al santo sirva para remover los sentimientos de las gentes creyentes, porque si quien se acerca es solo para darse publicidad y salir en los medios con actitud hipócrita, será la justicia divina quien intervenga en lo espiritual y los jueces de las audiencias en defensa de los ciudadanos.

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