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03 febrero 2010

MAGIS MUTUS QUAM PISCES


Más mudo que los peces, es metáfora proverbial aplicada a los que les cuesta mucho hablar y son poco expresivos. (Erasmo)
 En su recopilatorio de frases famosas, de uso habitual y que se pierde en la antigüedad, Erasmo nombra a Horacio, Luciano, Plutarco, Aristóteles y Ateneo para explicar que desde siempre se ha considerado a los peces como los únicos animales mudos por naturaleza. Este fenómeno llamó la atención tanto del científico como del filósofo para establecer alguna relación con la sociedad de los seres humanos.

Ateneo de Náucratis pensaba que los veganos pitagóricos no se abstenían por completo de alimentarse de los animales vivos puesto que comían algunos de ellos e incluso hacían sacrificios con otros. No gustaban de los peces como si fueran sagrados sino por su silencio como Pitágoras había enseñado. Plutarco en su "Charlas de sobremesa" opinaba que los pitagóricos no comían pescado porque ellos eran afines a su disciplina por su silencio; los demás animales cada uno tiene su sonido.

Muchas veces cuando uno pasea por el centro de la ciudad, con las aceras repletas de gente, el ir y venir de pasantes, todos en silencio cuando no están hablando por teléfono o con sus acompañantes, le viene a la mente la imaginación del ir y venir de cientos de peces de colores buscando comida, moviéndose para no caer al fondo de la gran pecera. Esta es la reflexión, hemos construido una gran pecera ¿para qué?

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16 enero 2010

ADAGIOS, Genius Malus

Erasmo era como un descubridor que navega por las inmensas bibliotecas medievales y rescata del olvido a los grandes pensadores de la antigua Roma y Grecia. Sus hallazgos van conformando una obra donde destaca sus pensamientos sobre el luteranismo, el catolicismo guerrero de los Papas, su condena de los nacionalismos y sobre la pobreza de los humildes frente a las riquezas de la Iglesia de entonces. Fue famoso y muy leído en su tiempo, luego durante los siglos XVII al XIX nada por su inclusión de sus libros en el Índice de Paulo IV.

Cabe destacar de su obra ADAGIOS, recopilación de 1536 dichos o proverbios que redacto con eruditas explicaciones y citas de las frases en la literatura clásica, Aristóteles, Zenódoto, Ateneo y Platón. Para Erasmo un adagio es un dicho conocido que se distingue por cierta ingeniosa originalidad.

Del adagio Geniu Malus (Genio maligno) escribe:
Con este término designamos a ciertas personas a quienes atribuimos la parte principal de nuestras desgracias y así se dice todavía hoy en lenguaje corriente. Hay ciertamente unas concretas personas de tan nefasta influencia sobre éste o aquel otro que con razón podría parecer que están en el mundo para su mala suerte y causarles daño.
Por otra parte el proverbio parece como extraído de la opinión de los antiguos que atribuyen a cada persona dos genios, a los que llaman δαίμονες (daimones); y no sólo los atribuyen a los hombres sino también a los lugares y edificios. De los dos genios uno trama nuestra ruina y el otro desea ayudarnos.
Hoy, inicios del siglo XXI nacido de las ruinas de las ideologías y de las creencias, han renacido estos genios malignos como explicación de todas las barbaridades que contemplamos tras el filtro de cristal o plasma de nuestras televisiones y que son incapaces de explicarnos.

Algunas veces estos daimones traicionan la lengua de importantes personajes como recientemente le ocurrió al obispo Munilla de San Sebastián.