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09 diciembre 2010

LA REINA JUANA DE CASTILLA, ENAMORADA DE FELIPE EL HERMOSO.


Juana, con su sobrenombre de Loca indica que no tuvo consideraciones de su familia y que fue tratada sin respeto por el pueblo. Ninguno de los cronistas de la época y más tarde los historiadores han sido condescendientes con la hija de los Reyes Catolicos.

Juana nació en Toledo el 6 de noviembre de 1479. Su parecido con su abuela paterna, doña Juana, motivó que cariñosamente, Isabel llamara a su hija “mi suegra”. Su educación estuvo marcada por la severidad, tanto de su madre como de sus maestros. Aprendió latín desde pequeña y se manifestó en Juana una vena mística que pretendió encauzar haciéndose monja, vocación que frustraron sus padres, ya que cuando cumplió 16 años concertaron su boda con el archiduque Felipe de Austria, hijo de Maximiliano I y María de Borgoña, conocido por el sobrenombre de El Hermoso. El enlace entraba dentro de la política exterior de los Reyes Católicos, que buscaban alianzas de Estado.

De Felipe se dice era apuesto, alto, atleta que ejercitaba las artes de la caballería y las armas, aunque las pinturas de la época de tal personaje no acreditan en verdad el sobrenombre del hermoso que tenia. Nada mas conocerse ambos cónyuges sintieron una mutua atracción y decidieron una boda rápida ya que los fogosos cónyuges decidieron consumar su unión de manera inmediata. La boda por intereses de los reyes, se celebró en Lille el 21 de agosto de 1496.

El matrimonio no cambió la actitud conquistadora de Felipe, acostumbrado a mantener relaciones sexuales con damas, lo que era habitual en la corte borgoñona, cuyos nobles se dedicaban a la vida galante. A Felipe se le atribuían numerosas amantes, actitud que doña Juana no estaba dispuesta a permitir. Por aparecieron los celos y los enfrentamientos entre los esposos. Juana y Felipe tuvieron seis hijos.


El primer parto tuvo lugar el 15 de noviembre de 1498, naciendo una niña a la que se puso el nombre de Leonor. Según la opinión mas extendida, este embarazo fue el detonante para el cambio de actitud experimentado por Felipe, que vuelve a sus devaneos amorosos con las damas de la Corte. La princesa no reaccionó acorde con el proceder establecido por la sociedad en casos parecidos en aquella época, en lugar de transigir con la situación – quizá pagando con la misma moneda – exigió fidelidad a su marido. El caballero no varió un ápice su comportamiento, y Dª Juana, presa de unos celos obsesivos, puso de su parte todo lo posible para retornar a las apasionadas relaciones y emprendiendo, una estrecha vigilancia al infiel compañero, lo que dio lugar a situaciones embarazosas. Como ejemplo de este comportamiento sorprendente se cita dos anécdotas reveladoras: Agredió a una dama de compañía, cortándola el cabello con sus propias manos, por tener sospechas – parece ser que con total fundamento – de ser una de las furtivas amantes de Felipe.

El 24 de febrero de 1500 nace su segundo hijo, Carlos. Cuenta la tradición que el parto tuvo lugar en un retrete del palacio de Gante, debido a que acudiera a una fiesta para vigilar constantemente a su marido. No debe extrañar que ante tan insólita afectación, los cortesanos empezasen a sospechar del equilibrio anímico de la futura soberana, comenzando a tejerse la leyenda que la acompañaría en la posteridad.

Las crónicas señalan una mejora en las relaciones entre ambos cónyuges, se atribuye este acercamiento de D. Felipe a su ambición, ya que las circunstancias le colocan en disposición de reinar en España: D. Juan, hermano mayor de la princesa muere en 1497, un año más tarde corre igual suerte la siguiente hermana, Isabel y el hijo de esta, el infante Miguel fallece en 1500. Los desgraciados sucesos convierten de forma automática a Juana en heredera de las coronas de Aragón y Castilla. Fruto de la nueva luna de miel es el tercer alumbramiento: en 1501 viene al mundo Isabel, que llegaría a ser reina de Dinamarca tras su matrimonio con Christian II.

Felipe, que ya era duque de Borgoña, de Luxemburgo, de Brabante,

Felipe, que ya era duque de Borgoña, de Luxemburgo, de Brabante, de Güeldres y Limburgo y conde de Tirol, Artois y Flandes, deseaba ampliar cuanto antes su poder, como rey consorte. A principio del año 1502 Juana y Felipe llegaron a Fuenterrabía para ser ser proclamados príncipes de Asturias, y Gerona, títulos tradicionales de los respectivos herederos de Castilla y Aragón.

El 10 de marzo de 1503 nacía en Alcalá de Henares el cuarto hijo del matrimonio: Fernando.

Por el momento, las pretensiones de Felipe no podían ir más allá de lo conseguido, con lo que no considera necesario continuar en la, hasta cierto punto, austera corte de sus suegros. Alegando cierto desgobierno en sus estados partió hacia Flandes: Juana, aún en contra de su voluntad queda en España. La separación recrudece los celos, que se tornan obsesivos; la corte española comienza a hacerse eco de las habladurías procedentes de Flandes acerca de un serio desequilibrio. Los Reyes Católicos, pretextando su estado físico tras el reciente parto, insisten en mantener a Juana a su lado vigilando su evolución. Pero la voluntad de la princesa es firme, desea acudir al lado de su esposo y embarca con destino a Flandes. Para su desconsuelo, comprueba que sus temores no eran infundados

La reina de Castilla, Isabel I, fallece víctima de un cáncer en Medina del Campo en 1504. La nueva situación les obliga a retornar, aunque un nuevo embarazo retrasa la partida; a finales del año 1505 Juana alumbra a María, en la primavera de 1506, tras una breve estancia en Inglaterra, Juana y Felipe arriban a La Coruña.

El testamento de la reina Isabel deja como heredera de la Corona de Castilla a su hija Juana, mas una cláusula indica que, en caso de desequilibrio mental, la regencia sería encomendada al padre. D Fernando de Aragón. Disposición prudente, que fue semilla de enfrentamientos políticos, que agravaron el estado de Juana.

La nueva reina carece de avidez por el poder, para ser feliz sólo necesita la fidelidad de su esposo. Diferente es la actitud de Felipe, que ansía convertirse en rey, y D. Fernando, que pide la potestad, no en vano se ha dicho que fue modelo para “El Príncipe” de Maquiavelo. Ambos se enzarzan en disputa por presuntos derechos a ejercer la regencia que emanaban de la pretendida incapacidad de Juana.

D. Felipe juega las bazas como aspirantes al poder; mediante promesas a la nobleza, y atrae a su bando a parte importante de sus miembros, D. Fernando se retira a Aragón, quedando como virtual Señor de Castilla.

La alegría dura poco a Dº Felipe, jugaba un partido de pelota en Burgos. Al terminar sudoroso, bebió agua helada; al día siguiente se sintió enfermo, nunca se repuso y el 25 de septiembre de 1507 fallecía. Se propalaron algunas especulaciones sobre la posibilidad de un envenenamiento, que la investigación histórica no ha podido corroborar.

El comportamiento de D. Juana tras el fallecimiento de su esposo constituye la mayor fuente de inspiración para todo tipo de leyendas macabras, muchas de ellas inciertas, pero que, con el paso de los años, contribuyeron a consolidar el personaje de “Dª Juana La Loca”.

En el momento de recibir la desgraciada noticia no derramó una sola lágrima; pero su rostro adquirió para siempre un rictus de desconsuelo. Su amado Felipe fue enterrado de manera provisional en Burgos, desde donde debía ser trasladado a la Capilla real de Granada, el lugar indicado por el protocolo. Una repentina epidemia aconsejo a la reina trasladarse a la Cartuja de Miraflores (Burgos), donde llevó consigo el féretro. Juana no dejó de acudir un solo día a la cripta; luego de almorzar en el monasterio, pedía a los monjes que abrieran el ataúd para acariciar a su marido. Le aterraba pensar que podrían llevar el cadáver de Felipe a Flandes, y queria comprobar que su cuerpo estaba allí.

El 20 de diciembre de ese año, con muy duro invierno castellano y la reina embarazada, comienza el traslado del cadáver hasta el panteón real de Granada, Un cortejo encabezado por la reina se trasladó hacia Granada, viajando siempre de noche y alojándose en lugares donde las mujeres no pudiesen tener contacto con el cortejo, lo que aumentó las noticias de la locura de doña Juana.

En el camino a Granada tuvo Juana su último alumbramiento deteniéndose la comitiva en Torquemada (Palencia), donde nació Catalina.

Tras el sepelio, la infortunada reina cayó en una gran depresión, D. Fernando, asume la regencia de Castilla. Para mayor control decide encerrar en 1509, a Juana en Tordesillas. En 1516 murió el rey, dejando el trono en manos de su nieto, e hijo de Juana, Carlos I de España quien se coronaría Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico con el nombre de Carlos V Alemania. La suerte de Juana no mejoró con el cambio de monarca; su hijo también estaba interesado en que figurase de manera oficial como incapaz, de lo contrario no sería él el Rey, con lo que mantuvo la reclusión de su madre. Allí permaneció el resto de su existencia, vestida siempre de negro y haciendo una vida retirada. Había días en que se la oía llorar llamando desconsolada a su esposo, incluso, algunos sostenían que se la escuchaba dialogar con él como si estuviera presente, todo ello contribuyó a acentuar su problema mental.

El 12 de abril de 1555 fallecía doña Juana, tras 46 años de reclusión, cubierto su cuerpo de llagas al negarse a ser aseada y cambiada de ropa. Quizá la pobre Juana tuviera una leve enfermedad mental, pero no se llevó a cabo un programa de recuperación adecuado al encerrarla, aunque para descargo de sus familiares, esto ha sido práctica común con la mayoría de los enfermos mentales hasta nuestros días.

FLORIÁN

06 diciembre 2010

Cartas Filosoficas de Voltaire nº 12, Sobre el Canciller Bacon


No hace mucho que se hablaba, en una amable reunión, sobre el tema gastado y frívolo de saber quién era el más grande hombre: César, Tamerlán, Alejandro, Cromwell, etc.

Alguien respondió que, sin lugar a dudas, era Newton. Ese hombre tenía razón, pues si la grandeza verdadera radica en recibir del cielo el don de una gran inteligencia y haberse servido de ella para instruirse a sí mismo ya los demás, un hombre como Newton, de los que nace uno cada diez siglos, es en verdad el gran hombre. Los políticos y los conquistadores, que no han faltado en ninguna época, suelen ser ilustres malvados. El respeto se debe a los que dominan los espíritus por la fuerza de la verdad, no a los que los convierten en esclavos mediante la violencia; a los que comprenden el universo, no a los que la desfiguran.

Puesto que me pedís que hable de los hombres célebres de Inglaterra, empezaré por los Bacon, Locke, Newton, etc. Generales y ministros vendrán más tarde.

Debo empezar por Bacon de Verulam, conocido en Europa por Bacon, su apellido. Era hijo de un guardasellos y durante el reinado de Jacobo I fue durante mucho tiempo canciller. Sin embargo, en medio de las intrigas cortesanas y de las preocupaciones de su cargo, que requerían todos sus esfuerzos, tuvo tiempo para ser un gran filósofo, un buen historiador y un elegante escritor, cualidades tanto más sorprendentes cuando pensamos que vivió en un siglo en que se desconocía el arte de escribir y, todavía más, el de la buena filosofía. Como suele ocurrir, fue más apreciado después de muerto que mientras vivía. Sus enemigos estaban en la corte de Londres y sus admiradores en Europa entera.

Cuando el marqués de Effiat fue a Inglaterra acompañando a la princesa María, hija de Enrique el Grande, que iba a contraer matrimonio con el príncipe de Gales. fue a visitar a Bacon. Este se encontraba enfermo y lo recibió con las cortinas de su lecho echadas. «Os parecéis a los ángeles -le dijo Effiat-. Escuchamos hablar continuamente de ellos. creemos que son superiores a los hombres, pero nunca tenemos el consuelo de verlos.»

Vos sabéis. señor. que Bacon fue acusado de un crimen que no es el de un filósofo: haberse dejado corromper por dinero. Sabéis cómo fue condenado por la Cámara de los Pares a pagar una multa de cuatrocientas mil libras ya perder su dignidad de canciller y de par .

Hoy en día los ingleses veneran de tal manera su memoria, que no quieren admitir su culpabilidad. Si me preguntarais mi opinión os contestaría repitiendo una frase que escuché a Lord Bolingbroke. Se estaba hablando en su presencia de la avaricia del duque de Marlborough. Se citaban varios ejemplos apelando al testimonio de Lord Bolingbroke, el cual. como había sido su enemigo declarado. podía decir tranquila- mente su opinión.

«Era tan gran hombre -respondió-. que me he olvidado de sus vicios.»

Me limitaré. pues. a hablaros de las cualidades que hicieron a Bacon admirado en toda Europa.

La más singular y la mejor de sus obras es la que oyes la menos conocida y la más inútil: hablo del Novum scientiarium organum. En el andamiaje sobre el que se construyó la nueva filosofía y cuando el edificio estuvo concluido. por lo menos en parte. el andamiaje quedó en desuso.

El canciller Bacon no conocía aún la naturaleza. pero sabía e indicaba los caminos que conducen a ella. Tempranamente comenzó a despreciar todo lo que las universidades llaman filosofía e hizo cuanto estuvo en su mano para que esas instituciones. creadas para el perfeccionamiento de la razón humana. no continuaran corrompiéndola con sus «quid». su «horror al vacío». sus «formas sustanciales» y todas las impertinentes palabras que la ignorancia hacía respetables y que su extraña mixtura con la religión hacía casi sagradas.

Es el padre de la filosofía experimental. Es verdad que antes de él se habían realizado descubrimientos sorprendentes: se había inventado la brújula. la imprenta. el grabado de estampas, la pintura al óleo. los espejos. el arte de devolver parcialmente la vista a los ancianos mediante cristales que se llaman lentes, la pólvora de cañón, etc. Se había buscado, encontrado y conquistado un nuevo mundo.

¿Quién puede dudar que descubrimientos semejantes los realizaron los más grandes filósofos y en tiempos más esclarecidos que los nuestros? Empero, esos grandes cambios se realizaron en la Tierra en época de la estúpida barbarie. Casi todos esos inventos son obra del azar y casi es evidente que el descubrimiento de América también se debió al azar. Al menos, siempre se ha creído que Cristóbal Colón emprendió su viaje fiado en la palabra de un capitán de navío al que la tempestad había arrojado a la altura de las islas Caribes.

Sea como sea, los hombres sabían llegar hasta el fin del mundo, sabían destruir ciudades con un rayo artificial más mortífero que el rayo natural, pero desconocían la circulación de la sangre, la densidad del aire, las leyes del movimiento, la luz, el número de planetas, etc. Cualquiera que sostuviera una tesis sobre las categorías de Aristóteles, sobre lo universal a parte rei o sobre cualquier tontería era considerado un prodigio.

Las invenciones más sorprendentes y más útiles no son las que más honran al espíritu humano.

Todas las artes tienen su origen en un instinto mecánico común a los hombres, pero no a la sana filosofía.

El descubrimiento del fuego, el arte de la panadería, de fundir y preparar los metales, de construir casas, el invento de la lanzadera, que son cosas más necesarias que la imprenta y la brújula, se deben a hombres todavía salvajes.

¿No hicieron griegos y romanos un uso maravilloso de la mecánica? Y, sin embargo, en aquellos tiempos se creía que había cielos de cristal, que las estrellas eran lamparitas que en ocasiones caían al mar; uno de los grandes filósofos de la época, después de muchas investigaciones, afirmó que los astros eran guijarros que se habían desprendido de la Tierra.

En una palabra, nadie antes que Bacon conoció la filosofía experimental y casi todos los experimentos físicos realizados posteriormente están descritos en su libro. El mismo realizó muchas experiencias: construyó máquinas neumáticas mediante las que intuyó la elasticidad del aire; anduvo cerca de descubrir la presión atmosférica, que descubrió más tarde Torricelli. En casi toda Europa empezó a practicarse la física experimental, poco tiempo después; Bacon había sospechado la existencia de ese tesoro oculto y todos los filósofos, anima- dos por su promesa, intentaron descubrirlo.

Lo que más me sorprendió fue comprobar cómo en su libro habla en términos exactos de esa nueva atracción, cuyo descubrimiento se atribuye a Newton.

«Hay que buscar -dice Bacon- si no habrá una fuerza magnética entre la Tierra y los objetos pesados, entre la Luna y el océano, entre los planetas, etc.»

En otro lugar, dice: «O bien los cuerpos pesados son atraídos hacia el centro de la Tierra, o bien se atraen mutuamente; en este último caso es evidente que cuanto más se acerquen a la Tierra los cuerpos al caer, mayor será su atracción. Hay que continuar investigando para saber si un reloj de pesas irá más ligero sobre la cumbre de una montaña o en el fondo de una mina; si la fuerza de las pesas disminuye en lo alto de la montaña y aumenta en la mina, es evidente que la Tierra ejerce una verdadera atracción».

Este precursor de la filosofía fue a la vez un elegante escritor, historiador y un espíritu selecto:

Sus Ensayos de moral son muy apreciados, pero han sido escritos con el fin de enseñar, no para agradar; no siendo una sátira de la naturaleza humana como las Máximas, de La Rochefoucauld, ni una escuela de escepticismo como las obras de Montaigne, son menos leídas que esas dos obras llenas de ingenio.

Su Historia de Enrique VII es considerada como una obra maestra, pero no creo que se pueda comparar a la de nuestro ilustre De Thou. He aquí cómo habla el canciller Bacon del impostor Perkins, judío de nacimiento, que instigado por la duquesa de Borgoña tuvo la osadía de tomar el nombre de Ricardo IV, rey de Inglaterra, y disputó la corona a Enrique VII.

«En esa época la duquesa de Borgoña, por arte de magia, evocó de los infiernos la sombra de Eduardo IV para atormentar al rey Enrique, el cual se obsesionó por los espíritus malignos. Cuando la duquesa de Borgoña hubo aleccionado a Perkins, se puso a estudiar por qué región del cielo haría aparecer el cometa, y decidió que éste debía aparecer primeramente en el horizonte de Irlanda.»

Creo que nuestro sabio De Thou no emplea este estilo pomposo, que antes fuera considerado sublime, pero que actualmente es juzgado, justamente, como un galimatías.

Comentario:

Pocos reyes o políticos en aquella época y en está merecen el respeto y la consideración humana, sin embargo cuando fallece se hacen grandiosas ceremonias, se ocultan sus errores y vicios, se ensalzan virtudes o se inventan, como si para el Estado fuera una perdida irreparable, cuando el pueblo esta suspirando de alivio en la esperanza de recobrar libertades. De algunos se intentan ocultar sus dictadura cruel que incluyen asesinatos a la población indefensa. Debían ser juzgados tras su muerte como en la Inquisición y al menos sino se quemaban sus huesos, si al menos divulgar sus errores y borrar los símbolos que le engrandecían bajo falsedad.

Florián

29 noviembre 2010

La humanista y feminista Olympe de Gouges


Fue el seudónimo de Marie Gouze, (1748 - 1793),escritora, dramaturga, panfletista y política francesa, que redactó Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana.

Nació en Montauban, en una familia burguesa, contrajo matrimonio a los 17 años con un hombre mayor con el que no fue feliz, quedando al cabo de un tiempo viuda y con un hijo. Decepcionada por el matrimonio, que calificó de "tumba de la confianza y del amor”, por cuya creencia se negó a contraer nuevo enlace matrimonial.

A principios de 1770, se trasladó a París donde frecuentaba los salones literarios parisinos y conoció a la élite intelectual del Siglo de Oro Francés. Emprendió entonces una carrera literaria, valiéndose del renombre de su padrino el poeta Jean-Jacques Lefranc de Pompignan. Empieza a firmar con el nombre de Marie-Olympe o Olympe, Escribió varias obras de teatro, rápidamente sus obras empezaron a ser representadas en teatros de toda Francia. Su obra más conocida, L’esclavage des noirs (La esclavitud de los negros), fue publicada en 1792, esta obra atrevida pretendía llamar la atención sobre la condición de los esclavos negros, Olympe tuvo que enfrentarse con la desaprobación de los actores de la Comédie Française que dependía económicamente de la Corte de Versalles donde muchas familias se habían enriquecido con la trata de esclavos. Por otro lado, el comercio con las colonias de ultramar representaba entonces el 50% del comercio exterior del país. Olympe fue encarcelada en la Bastilla, pero fue liberada al poco tiempo gracias a la intervención de sus amigos.

Con la Revolución, su obra pudo por fin ser representada en la Comédie Française. Olympe de Gouges mantuvo una intensa actividad a favor de la abolición de la esclavitud. En 1788 publicó el ensayo Réflexions sur les hommes nègres. En 1790 escribió otra obra sobre el mismo tema, Le marché des Noirs.

En 1788 el Journal général de France, publicó dos de sus folletos políticos, tratando uno de ellos de su proyecto de impuesto patriótico que desarrollará más tarde en su famosaCarta al pueblo”. El segundo dibujaba un amplio programa de reformas sociales. En 1791 escribió su famosa Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana. En la línea de Montesquieu, defendió la separación de poderes. Apoyó en un principio la monarquía constitucional, pero adhirió rápidamente a la causa republicana y se opuso a la condena a muerte de Luis XVI en 1793. Tomó partido por los Girondinos y advirtió sobre los riesgos de dictadura criticando duramente la política de Robespierre y Marat.

Su defensa de los Girondinos le valió ser detenida en1793 bajo la acusación de estar a favor de éstos. Enferma por culpa de una herida que se había infectado, fue transferida a una pensión burguesa donde se recluía a los detenidos enfermos de la alta sociedad. Olympe de Gouges reclamó sin descanso que se la juzgara para poder defenderse de las acusaciones que pesaban sobre ella. El 2 de noviembre de 1793, después de que fueran ejecutados sus amigos girondinos, Olympe fue llevada ante el tribunal revolucionario sin poder disponer de abogado. Se defendió con valor e inteligencia en un juicio sumario que la condenó a muerte por haber defendido los principios girondinos. Fue guillotinada al día siguiente, Olympe de Gouges subió al cadalso con valor y dignidad

Sus trabajos fueron feministas y revolucionarios. Defendió la igualdad entre el hombre y la mujer en todos los aspectos de la vida pública y privada, incluyendo la igualdad con el hombre en el derecho a voto, en el acceso al trabajo público, a hablar en público de temas políticos, a acceder a la vida política, a poseer y controlar propiedades, a formar parte del ejército; incluso a la igualdad fiscal, así como el derecho a la educación y a la igualdad de poder en el ámbito familiar y eclesiástico. En defensa de la igualdad de los derechos humanos. Redactó la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, calcada de la Declaración de los Derechos de hombre y del Ciudadano,

Asimismo realizó planteamientos sobre la supresión del matrimonio y la instauración del divorcio, la idea de un contrato anual renovable firmado entre concubinos y militó por el reconocimiento paterno de los niños nacidos fuera de matrimonio. Fue también una precursora de la protección de la infancia y a los desfavorecidos, al concebir en grandes líneas, un sistema de protección materno-infantil y recomendó la creación de talleres nacionales para los parados y de hogares para mendigos.

Artículos de la Declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana

I - La mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden estar fundadas en la utilidad común.

II - El objetivo de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles de la Mujer y del Hombre; estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y, sobre todo, la resistencia a la opresión.

III - El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación que no es más que la reunión de la Mujer y el Hombre: ningún cuerpo, ningún individuo, puede ejercer autoridad que no emane de ellos.

IV - La libertad y la justicia consisten en devolver todo lo que pertenece a los otros; así, el ejercicio de los derechos naturales de la mujer sólo tiene por límites la tiranía perpetua que el hombre le opone; estos límites deben ser corregidos por las leyes de la naturaleza y de la razón.

V - Las leyes de la naturaleza y de la razón prohíben todas las acciones perjudiciales para la Sociedad: todo lo que no esté prohibido por estas leyes, prudentes y divinas, no puede ser impedido y nadie puede ser obligado a hacer lo que ellas no ordenan.

VI - La ley debe ser la expresión de la voluntad general; todas las Ciudadanas y Ciudadanos deben participar en su formación personalmente o por medio de sus representantes. Debe ser la misma para todos; todas las ciudadanas y todos los ciudadanos, por ser iguales a sus ojos, deben ser igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según sus capacidades y sin más distinción que la de sus virtudes y sus talentos.

VII - Ninguna mujer se halla eximida de ser acusada, detenida y encarcelada en los casos determinados por la Ley. Las mujeres obedecen como los hombres a esta Ley rigurosa.

VIII - La Ley sólo debe establecer penas estrictas y evidentemente necesarias y nadie puede ser castigado más que en virtud de una Ley establecida y promulgada anteriormente al delito y legalmente aplicada a las mujeres.

IX - Sobre toda mujer que haya sido declarada culpable caerá todo el rigor de la Ley.

X - Nadie debe ser molestado por sus opiniones incluso fundamentales; si la mujer tiene el derecho de subir al cadalso, debe tener también igualmente el de subir a la Tribuna con tal que sus manifestaciones no alteren el orden público establecido por la Ley.

XI - La libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones es uno de los derechos más preciosos de la mujer, puesto que esta libertad asegura la legitimidad de los padres con relación a los hijos. Toda ciudadana puede, pues, decir libremente, soy madre de un hijo que os pertenece, sin que un prejuicio bárbaro la fuerce a disimular la verdad; con la salvedad de responder por el abuso de esta libertad en los casos determinados por la Ley.

XII - La garantía de los derechos de la mujer y de la ciudadana implica una utilidad mayor; esta garantía debe ser instituida para ventaja de todos y no para utilidad particular de aquellas a quienes es confiada.

XIII - Para el mantenimiento de la fuerza pública y para los gastos de administración, las contribuciones de la mujer y del hombre son las mismas; ella participa en todas las prestaciones personales, en todas las tareas penosas, por lo tanto, debe participar en la distribución de los puestos, empleos, cargos, dignidades y otras actividades.

XIV - Las Ciudadanas y Ciudadanos tienen el derecho de comprobar, por sí mismos o por medio de sus representantes, la necesidad de la contribución pública. Las Ciudadanas únicamente pueden aprobarla si se admite un reparto igual, no sólo en la fortuna sino también en la administración pública, y si determinan la cuota, la base tributaria, la recaudación y la duración del impuesto.

XV - La masa de las mujeres, agrupada con la de los hombres para la contribución, tiene el derecho de pedir cuentas de su administración a todo agente público.

XVI - Toda sociedad en la que la garantía de los derechos no esté asegurada, ni la separación de los poderes determinada, no tiene constitución; la constitución es nula si la mayoría de los individuos que componen la Nación no ha cooperado en su redacción.

XVII - Las propiedades pertenecen a todos los sexos reunidos o separados; son, para cada uno, un derecho inviolable y sagrado; nadie puede ser privado de ella como verdadero patrimonio de la naturaleza a no ser que la necesidad pública, legalmente constatada, lo exija de manera evidente y bajo la condición de una justa y previa indemnización.

Olympe de Gouges fue desacreditada por la incomprensión de sus ideas por parte de muchos de sus contemporáneos. Hubo que esperar hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, para que Olympe se convirtiera en una de las grandes figuras humanistas del final del siglo XVIII. En los actos del bicentenario de la Revolución francesa en 1999 rindieron homenaje a la obra de Olympe de Gouges. Desde entonces, se han representado varias de sus obras de teatro y sus escritos fueron reeditados.

24 noviembre 2010

DE CUANDO LOS VIKINGOS INVADIERON EL SUR DE ALICANTE



Bajo el dominio de la Península Ibérica por los pueblo del ISLAM se origino un vacío histórico de cerca de varios siglos. Se conoce que las poblaciones árabes, tuvieron incursiones vikingas en las ciudades del Mediterráneo.

Entre los años 790-911 se inició una fuerte expansión de pueblos vikingo-normandos procedentes del Norte de Europa (Países Escandinavos) como consecuencia de la superpoblación de sus áreas originarias y del descontento provocado por la creación de grandes señoríos territoriales que concentran un enorme poder en manos de tiranos déspotas, lo que incitó a príncipes, reyes feudales sin corona y guerreros a emigrar en busca de nuevas tierras, para poder engrandecerse y poder regresar para enfrentarse a la tiranía de los más fuertes.

Las mejora de las técnicas en la navegación hacen posible la incursión de los vikingos-normandos a lo largo del Atlántico, llegando al mediterráneo consiguiendo grandes riquezas y llegando a desafiar incluso el poder de Carlomagno, obligándole a establecer una vigilancia costera constante. Fruto del engrandecimiento de la flota naval Normanda lo que hasta entonces eran simples incursiones para conseguir botines de guerra se transformaron en autenticas salidas militares con idea de conquista por todo el Mediterráneo.

En el año 859 de nuestra era sesenta y dos barcos de los vikingo-normando equipados para largas campañas de guerra con profesionales soldados armados, entran en el Mediterráneo adentrándose a tierra por el cauce del río Segura, atacando las posesiones islámicas de la costa y saqueando por completo la ciudad de Orihuela, ocupando su castillo.

El saqueo la ciudad fue brutal, seguida de incendio de la población, resguardándose los invasores en el castillo durante todo el invierno de la que se sirvieron como fortaleza y base militar desde donde zarpaban para realizar ataques por todo el Mediterráneo, atacaron desde allí con objetivo de pillaje: las Islas Baleares, Provenza y la Toscana y las zonas costeras del litoral andalusí, también llegaron a la ciudad de Valencia árabe, devastando los barrios periféricos.

Tudmir el rey árabe que residía en Orihuela, tras la invasión y posterior destrucción de la ciudad por los normandos, le obligo a realizar el desplazamiento de la capital administrativa a Murcia, reforzando sus murallas para lograr defenderse y repeler los ataques, que se estaban sucediendo por todo el mediterráneo. Estas incursiones fomentaron la creación de una marina especial por parte de los sarracenos de Al Andalus para luchar contra tales intrusos.

La ciudad de Orihuela, tardó mucho tiempo en reponerse del saqueo de la ciudad, más logro con esfuerzo y tiempo convertirse en un centro neurálgicos del comercio islámico en el Mediterráneo, bajo el reinado de Abd Al Rahman III. Las incursiones normandas seguirían produciéndose hasta el siglo XI, fecha en la que se empieza a producir la cristianización de los territorios mediterráneos.

Florián

01 noviembre 2010

LA CORRUPCIÓN GENERADORA DE LA CRISIS, producida por el egoismo capitalista, y su influencia a la ciudadania



No vivimos en tranquilidad, la situación politica actual incorrecta de cruel enfrentamiento, en rebelión constante contra los que piensan diferente, con denuncias permanentes de responsables corruptos que saquean las arcas de las Instituciones. De diarias difamaciones, con unos medios de comunicación mercenarios, mantenidos por partidos o facciones de poder con el objetivo de convertir a los ciudadanos en siervos.


Ante tan grave situación, es necesario que los gentes reparen las lacras de la sociedad actual y sean conscientes de la obligación de eliminar a los que son responsabes de tales desmanes, entre ellos:


Los politicos ambiciosos, codiciosos, vulgares, que permanecen el el poder, mantenidos en la injusticia, la mentira y la corrupción. Que pertenecen a partidos que maniobran para ocultar los defectos, faltas y errores de los suyos, porque les sirven para obtener de apoyo y mantenerse en su escalera de ambición.


Los capitalistas enriquecidos con la construcción, cobrando en negro parte de sus ventas, trasladondo a paraisos fiscales sus beneficios, con lo cual, estafan al fisco, y se burlan del Estado, pidiendo ayudas cuando los negocios dejan de ser rentables.


Las multinacionales que facturando a sus filiales desde lugares sin impuestos refacturan a sus principales con precios aumentados, para reducir beneficios, burlando a sus accionistas, a sus proveedores, y a Hacienda Pública.


Los, laicos o religiosos que mantienen o pagan para desarrollar tendencias destructoras tendentes a inestabilizar. Apoyados en servilismos dogmaticos, y posiciones miseras humanas, que paralizan su evolución hacia formas de vida mas justas y humanas, encadenándolos a la míseria de la enfermiza mediocridad.


Los funcionarios parasitos, nombrados a dedo por los politicos a sus familiares, amigos o partidistas, sin oposiciones, en puestos logrados por un hueco de contratación, cuyos despacho permanecen vacios, sin tareas a realizar, en despilfarro de gastos sin compensación de servicios.


Los sindicalistas, liberados de tareas, cuya labor princiapal es la de organizar protestas, y un dia a la semana reinvindicar peticiones imposibles . Más nada positivo ni transcendental.


Los patrones cuyo presidente, que ha dejado a miles de empleados en la calle, y a cientes sin viajecon billetes pagados, con empresas expoliadas, y su persona bajo la lupa de la justicia, se atreva arengar que la solución a la crisis es que los obreros trabajen más y ganen menos.

Los obreros y empleados, que están en el paro y/o jubilados que trabajan en negro, defraudando a la comunidad y restando puestos de trabajo.


Llegará un día en el que los numerosos individuos, industrias y hasta bancos, que reciben prestaciones en abuso a la magninimidad del Estado, o recibidos en base de favoritismo, o con engaño y mentira sean declarados enemigos de la sociedad y castigados por ello.


Se juzqara en sistema rapido a aquellos presuntos que abusan desviando los bienes públicos a su favor, saqueando las arcas del Estado que pertenece en comunidad “a todos los ciudadanos”


Se impondran fuertes castigos, incluyedo los de prisión a aquellos que defraudan recurriendo a medios antisociales de enmascarar los beneficios o declarando perdidas falsas.


Solo entonces habra democracia y responsabilidad común de ciudadano, la culpa es de todos quienes de algún modo defraudan, de quienes lo amparan, permiten y de todos los ciudadanos que conociendo tales desmanes estemos callados y consintiendo. Empezemos por aquellos politicos que siendo quien debiendo gobernar y mantener orden, andan en desorden y fraudes permanentes. No atendamos los grupos y organizaciones que permiten que sus representantes esten presentes en los puestos de Gobierno, recordemos que algún partido solo en la comunidad Valenciana tiene al dia de hoy 22 implicados, y teniendo el grupo politico derecho a participar en la vida politica, no lo tiene a consertir la corrupción ni a intentar convencer a la ciudadania de su inocencia, a quienes mantiene por el interes egoista de que le apoyan a permanecer.


Y SI LOS CIUDADANOS PERCIBEN QUE LA CORRUPCIÓN TIENE IMPUNIDAD, Y LLEGA A NORMALIZARSE QUE ALGUNOS POLITICOS QUE GOBIERNANA EN PARCELAS DEL GOBIERNO, AUTONOMIAS, AYUNTAMIENTOS E INSTITUCIONES AÚN SIENDO CORRUPTOS SON QUERIDOS POR SUS PARTIDISTAS, LLEGAMOS A LA CONCLUSIÓN QUE LOS DOGMAS POLITICOS Y OTROS DOGMAS, HAN HECHO UN BUEN TRABAJO PROPAGANDISTA, AUNQUE REPULSIVO Y NEFASTO PARA TODOS.


Los politicos deben ser magnificos ciudadanos, y los ciudadanos velar por el bien común.


Corruptos, grandes, pequeños, todos .....fuera.


Florián